"Yo no soy homofóbic@. Los gay (dicho despacito) son súper buenas personas. De hecho, tengo un amigo que es gay... y lo adoro, y le digo "ay, eres tan guapa" y andamos de la mano por la calle..."
Últimamente he escuchado muchas conversaciones que van en este tono y debo decir que me dan entre rabia y risa. Por un lado, estoy maravillada con que, incluso en los círculos más religiosos (que conozco y con población de menos de 60 años) ya nadie sienta un impulso violento por golpear homosexuales para que se les pase. Pero por otro, me impresiona lo inconsistentes que son las personas, no solo a nivel de acción, sino incluso en su discurso.
Me tomaré la libertad de comentar la declaración "inclusiva" que cito arriba para evidenciar el problema.
1. "Yo no soy homofóbico". Fantástico. Felicidades. La sociedad está un paso más adelante porque hayas adoptado esta actitud (y juro que no estoy siendo sarcástica). La población homosexual ha sido dañada ya lo suficiente a lo largo de la historia como para que alguien en pleno siglo XXI se de el lujo de ofrecer un trato vejatorio hacia alguien que tiene una conducta, a su juicio, incorrecta. Esta disposición se vuelve aún más ridícula si tenemos en cuenta que, en muchos casos, se criminaliza (por creencias personales) a alguien que a todas luces ha sido vulnerado por otro. Con esto no quiero decir que me explique a mi misma la homosexualidad como la "terrible" consecuencia de abusos sexuales, sin embargo, la evidencia indica que efectivamente una buena porción de personas que fueron abusadas en su niñez son, posteriormente y a causa del abuso, homosexuales. Sin duda existe una deuda pendiente con todas aquellas personas que fueron sujeto de delito, por lo que, creo, 'cargarles la mata' encima de esta injusticia es completamente absurdo.
Y sin embargo, debo preguntar ¿Qué entendemos por homosexualidad? Porque pareciera ser que el homosexual que no discriminamos es exclusivamente hombre. Por lo que veo a mi alrededor, parece mucho más aceptable que un hombre sea homosexual a que una mujer sea lesbiana, pues lo último sigue siendo percibido como antinatural, egoísta, peligroso y pervertido.
2. "Los gay (dicho despacito)". Muy brevemente diré que me impresiona que las personas no quieran ser escuchadas diciendo cosas de este tipo, como si pensar de esta manera fuera un crimen.
3. "son súper buenas personas". Espera... ¿Qué? ¿todos ellos? ¿y exclusivamente por el hecho de ser gays? Esta es de las frases que más me revienta. La gente es buena/mala o, mejor dicho, acierta o se equivoca, en todas partes, en todos los contextos y sin relación con su orientación sexual. No todos los homosexuales son buenas personas, de la misma manera en que no lo son ni todos los heterosexuales, ni todas las monjas, ni todos los pelirrojos (bueno, quizá si), ni todos los cuicos, ni todos los mapuches, ni los canadienses ni nada. Las personas son personas siempre y lo único que las hace mejores o peores son sus propias decisiones, no la genética, ni la nacionalidad, ni la religión, ni la raza, ni la orientación sexual, etc. Y desde mi particular punto de vista cristiano, creo que estamos todos podridos en lo más profundo del corazón.
4."de hecho, tengo un amigo gay... y lo adoro", dicen, como la señora del otro día que dijo que tenía una nana mapuche y que la trataba bien. Si fuéramos tan poco discriminadores, los apellidos con los que clasificamos a nuestros amigos estarían fuera de lugar. ¿Acaso uno explicita siempre de qué tipo son los amigos? Para mi es como decir "no soy racista, de hecho tengo un amigo de pelo negro", es decir, no tiene sentido. debemos aprender que las personas son personas y ya y que su valor y dignidad le son incondicionales. Una repasadita a los primeros artículos de la declaración universal de derechos humanos no le vendría mal a nadie.
Y debo hacer aquí una pequeña acotación ¿cuál es la obsesión de las personas por tener (y por supuesto, declarar) un amigo gay? Un amigo una vez me dijo, por supuesto a modo de talla, que deberíamos conocer más gente homosexual porque estaba chato de ser el amigo top. Es como si fuese un requisito para ser una "mina top" tener un amigo gay que te acompañe a comprar, con el que se pinten las uñas y puedan tomar cosmopolitan en un bar mientras cotizan hombres. Hay hasta una película en netflix sobre unas minas rosadas de secundaria que se pelean por tener al "amigo gay". ¿Y si a tu amigo gay le gusta jugar a la pelota? ¿y si tu amigo gay se aburre terriblemente en el mall? ¿y si tienes un amigo completamente hetero que tiene mejor gusto para la ropa...?
5. "y le digo "ay, eres tan guapa"". ¡Dios Santo, gente! ¡Entiendan de una vez! ¡Travesti, transgénero y homosexual son cosas distintas! un hombre afeminado no es necesariamente gay, una mujer amachada no es necesariamente lesbiana, son formas de ser de cada uno y ya. Y la homosexualidad no implica tampoco sentirse del otro sexo, ese es el punto, ¿no? que a un hombre le gustan los hombres y no que un hombre-mujer le gustan los hombres, lo mismo con las mujeres. Y por último, el travestismo es también un tipo de espectáculo que no tiene relación alguna con la identidad de género del que la performa. Así que ya basta de tratar a las mujeres homosexuales de "mijito rico" y a los hombres homosexuales de "mina", que no se relaciona directamente una cosa con otra. Además ¿quién dicta lo que es femenino y lo que es masculino? A mi esposo le carga jugar a la pelota y tengo evidencia de primera fuente de que no es homosexual. A mi no me gustan las teleseries y tampoco soy lesbiana. Just stop it.
6. "y andamos de la mano por la calle". Fantástico, exhibe tu trofeo, tu fenómeno, tu prueba de ser mejor que el resto. Si no andas de la mano con tus amigos del mismo género no veo por qué hacerlo con un homosexual.
Y en fin. A veces hay que decidir cuando las cosas están en blanco o negro.
El discurso es poderoso y cada una de las palabras que decidimos usar, dentro de un vasto universo de palabras, significa algo en particular, simboliza lo que pienso, transparenta mi ideología y deja ver, por supuesto, las inconsistencias que en mi mismo contengo.
Aunque lo que he escrito hasta ahora suene muy violento, no es esa mi intención, sino mas bien, no quiero otra cosa que dejar en evidencia el mucho camino que nos queda por recorrer en cuanto a la integración y valoración de la diversidad humana.
Y por supuesto, hacer un llamado de atención sobre el uso de la poderosa herramienta que es el lenguaje y que, citando a Pablo en Santiago 3 es una pequeña llama, que puede dar calor y luz; pero también, incendiar un bosque entero.
sábado, 5 de septiembre de 2015
sábado, 8 de agosto de 2015
martes, 28 de julio de 2015
Spoiler alert. Solo canutos, o podría resultar particularmente irritante
Necesito un milagro.
Generalmente utilizo este blog con un fin exclusivamente purgativo. Ocasionalmente alguien lee. Y muy raramente alguien comenta. Por lo tanto obtener respuesta mediante este canal constituiría de por sí un milagro, además del que realmente necesito.
Aclarado este punto, es momento de las advertencias. El siguiente documento versa sobre el existencialismo, el cristianismo y la salud mental. Si no puede convivir con una cruza de estos tres temas o alguno de ellos le saca roncha, le pido, por favor, que detenga de inmediato la lectura.
Dicho esto, vamos al meollo.
Nos fuimos a la B.
Tengo un alumno (bueno, varios, pero uno en particular) que estaba bastante complicado cuando lo conocí, y yo, que en ese momento me encontraba en la certeza misma de la fe, decidí hacerme cargo, dentro de lo que pudiera, de ayudarlo. Largas conversaciones me llevaron a diagnosticar que lo que realmente necesitaba no eran las largas conversaciones, sino más bien, lo mismo que necesito yo ahora: un milagro, ahí mismo, en su nariz. Un inexplicable, evidente y claro milagro, que cortara de una vez todas las dudas y sanjara la discusión. Así que me puse a orar. Todos... los cochinos... y santos... días... un año entero... orando sin pausa... para que el milagro... sucediera.
Completado el plazo puse fin a mi cometido y seguí la vida con la esperanza de que el mensaje había sido recibido, mi petición estaba siendo revisada y, dentro de algún plazo razonable, recibiría la respuesta solicitada.
A inicios de este año, la respuesta llegó. He ahí, frente a sus narices e incluso por medio de el mismo, los milagros que tanto necesitaba. La fe restaurada absolutamente, Dios satisfecho, yo por pagada y todos tan contentos.
Hoy volví a conversar con dicho estudiante y me siguió contando las largas maravillas que Dios había prodigado frente a sus ojos. Y yo ni siquiera pude sonreír sinceramente. Me inundó la misma pena, la misma angustia que sentí con tanta intensidad en el 2008 y que por poco me destruye:
La agonía del cristianismo.
¿Cómo es que estas cosas nunca pasan frente a mí? ¿Cuáles son las probabilidades de que una persona, en al menos 15 años de cristianismo consciente y asistencia regular a iglesias y eventos nunca haya vivido una auténtica manifestación carismática? ¿Qué impide que alguien entre en contacto real con Dios a pesar de años de oraciones, ayunos, ofrendas, retiros, devocionales, lecturas bíblicas, misiones, y férrea obstinación por creer?
No me mal interpretes. De ninguna manera pongo en duda la existencia de Dios, del Espíritu o de Jesucristo. Tal es mi convicción que la sola idea de decir "Yo creo que Dios existe" me parece absurda por su obviedad. Y sin embargo ¿Por qué tengo la constante sensación de que no tiene nada que ver conmigo?
2008 fue un año terrible para mi, porque entré a la universidad y aprendí a cuestionar el mundo, a plantear preguntas e hipótesis y a valorar la utilidad de los argumentos para creer/confiar/comprender algo. Sumado a esto, mi tiempo para asistir a actividades "espirituales" en el entorno de iglesia se vio reducido drásticamente y la falta de "congregación" me pasó la cuenta. Fue un año muy angustiante, porque se remeció el pilar más sólido de mi vida, pero para ser justos, también fue un año de clarividencia. La curiosidad por conocer a Dios abrió lo que no tiene más justo nombre que "la caja de Pandora" y cientos de preguntas comenzaron a acosarme noche y día:
¿Por qué el ser y no la nada? ¿Por qué Dios y no dios? ¿Por qué el hombre? ¿Por qué tentar de manera tan ponzoñosa al ser humano dejando un árbol de fruto deseable en la mitad del Edén junto con una prohibición? ¿Por qué el bien es bueno y el mal es malo? ¿Qué criterio usó Dios para definir el bien y el mal? ¿Por qué el pecado? ¿Por qué la convención por una tendencia al pecado que no escogimos? ¿Por qué Dios escoge? ¿Por qué Dios condena por "haberlo rechazado" a los que el mismo dejó fuera desde un principio? ¿por qué leer la biblia? ¿Quién la construyo? ¿Por qué creer que la biblia es milagrosamente coherente y no mas bien perversamente intencionada? ¿por qué cantares está en la biblia y no otros libros más instructivos? ¿Por qué cartas personales publicadas en la biblia deben ser entendidas como verdades universales? ¿Por qué esta religión y no otra? ¿Por qué Jah, Jahve, Allah, Bhagaban, Krishna, Wahegurú, no son nombres afines? ¿Por qué se ora si Dios ya conoce de antemano todo lo que sentimos, pensamos y vivimos? ¿Qué sentido tiene orar a Dios con un objetivo específico? ¿Acaso podemos hacerlo cambiar de parecer? ¿Por qué la paga del pecado es la muerte? ¿Dios creó esa ley o es más bien una especie de ley universal a la que Dios mismo obedece? Y en ese caso ¿Hay algo más grande que Dios? ¿Por qué se vive en iglesia? ¿Por qué con los hermanos uno se "anima" y sin ellos se "desanima"? ¿No será que en comunidad es más fácil mantener la sugestión? ¿Cuál es la relación entre el ayuno y la intimidad con Dios? ¿Por qué se predica si Dios tiene un tiempo para cada uno? ¿Por qué Dios prefiere la fe en vez del conocimiento? ¿Por qué "carne" es malo" pero "natural" es bueno? (por ejemplo ser homosexual es "malo" por que es "contra la naturaleza de las personas", sin embargo, el adulterio es igualmente pecaminoso a pesar de ser una tendencia natural). ¿Qué culpa tuvieron el Caín, Esaú, Faraón, Saúl, Judas, etc, de no caerle en gracia a Dios? ¿Por qué hacer el mal condena pero hacer el bien no salva?
Todo esto y mucho más rondó (y ronda aun) mi cabeza (algunas de estas preguntas tienen respuesta para mí, pero la mayoría sigue en la misma abominable incertidumbre), pero una pregunta caló más hondo que todas estas: muy bien, poniéndonos en el caso de que todas las preguntas anteriores tuvieran una respuesta clara para mí, y asumiendo que dios es Jah, es creador, es bueno, es amoroso, es santo, aborrece el pecado y tiene planes perfectos... ¿Qué rayos tiene que ver conmigo?
Y aquí es donde tengo un temor indecible. Temo ser mal agradecida y soberbia, pero la duda me consume: ¿Y si Dios no me tiene en sus planes? ¿Y si todos estos 25 años no he vivido más que una larga pasada de rollo, como la vendedora de fósforos que, desde el crudo invierno de afuera mira la calidez de adentro por la ventana y se conforta soñándose en una calidez, una cena, una familia, a la que nunca tendrá acceso, mientras lentamente cede sus ultimas fuerzas al frío implacable?
Porque la verdad es que no me siento bien: me siento triste, cansada, abúlica, inservible, frustrada, enferma... me siento vieja. Y por Dios, todavía no me termino mis 25.
En 2008 me hice toda clase de preguntas y, sin embargo, hay una sola cosa que jamás me pareció sensato cuestionar: Dios, sea quien sea que es, creó todas las cosas, y toda su creación es hermosa, sorprendente y buena. Estoy maravillada ante lo que creó y, no me importa cómo se llame, cuáles sean sus métodos y qué rayos quiera conmigo, pero el merece ser alabado, porque es grande, poderoso, creativo y talentoso. Y ese pensamiento alegre me salvó. Me devolvió a la vida, y volví a predicar, a enseñar, a creer, (¡A cantar!), a orar, a ayunar, etc.
Es solo que...
esta vez...
ese pensamiento no me reconforta.
Porque nadie puede ser tan idiota como para esperar 25 años algo y mantener la confianza, si hasta Abraham obtuvo respuesta en menos de 20 años.
He hecho de todo. He seguido todas las recetas, he trabajado conmigo misma y con mi carácter, pero lo siento, no me puedo quitar el mal hábito de pensar. Dicen que hay que rendirse y entregarlo todo a los pies de la cruz y lo he hecho con todo, todo salvo una excepción. Mis genes están cagados desde mi nacimiento, desde los 14 años que tengo altos índices de insulina, colesterol y triglicéridos en mi cuerpo. Este es el milagro que quisiera ser lo suficientemente valiente como para pedir: alguien, debe enterarse, y debe orar por mi y yo me haré tres veces los exámenes de sangre y entonces lo sabré: si he sido sanada Dios me cuenta entre los suyos.
Sin embargo, no soy tan valiente, porque por dentro me muero de miedo de la otra posibilidad. Podría no sanar. Podría ir experimentando lentamente la degeneración de mi cuerpo hasta la muerte y, mucho peor aun, la degeneración de mi espíritu, porque si no sano, entonces sabría con toda convicción, que Dios me ha rechazado, que no hay vuelta para mí, que nunca fui escogida y que, por lo tanto, pasaré el resto de mis vidas sabiendo que después de mi muerte solo habrán dos opciones posibles: la condenación eterna o la insufrible, la detestable nada.
Y no puedo vivir con eso.
Así que así están las cosas: necesito esto con urgencia, pero tengo terror a la respuesta. Antes de enterarme que Dios me desprecia, prefiero la incertidumbre, prefiero seguir viviendo en lo que potencialmente es una mentira, pero al menos me deja esperanza y una razón para hacer cosas mejores. Por ahora, me siento como San Manuel Bueno Mártir. Dispuesta vivir esta vida llevando en secreto la pesada carga para que otros conozcan la dicha de ser Familia de Dios. Y seguir predicando, y seguir enseñando, y seguir cantando, hasta que la duda me consuma por completo y del árbol de la vida no quede más que un tronco hueco afirmando un puñado de ramas secas...
o...
Hasta que llegue a mi raíz el río de agua viva prometido y pueda (al fin) vivir en abundancia, crecer y dar sombra fresca y fruto abundante.
Por favor, ruego de corazón y estómago vuelto que si ignoraste mi advertencia y llegaste hasta aquí leyendo me ayudes. Por favor, que seas extremadamente canuto, hayas pasado algo parecido, seas una mujer, vivas en Santiago y tengas disposición a aconsejarme, escucharme largas horas sin juzgarme.
Así que Dios, si estás allá arriba, con toda sinceridad te pido perdón si te ofendo o peco de mal agradecida por menospreciar todo lo que has hecho por mí. Pero la gratitud no me cura esta vez. No puedo seguir en estas condiciones (y no es primera vez que lo digo). Y se que se supone que uno no debe tentarte, pero esto es de vida o muerte, en ambos casos eterna. Necesito evidencia o no puedo seguir.
Es el último minuto. Necesito un gol, o nos vamos a la B.
Probablemente esto sea una herejía contra Camila Moreno, pero creo que, descontextualizando totalmente la canción, así me siento ahora.
Generalmente utilizo este blog con un fin exclusivamente purgativo. Ocasionalmente alguien lee. Y muy raramente alguien comenta. Por lo tanto obtener respuesta mediante este canal constituiría de por sí un milagro, además del que realmente necesito.
Aclarado este punto, es momento de las advertencias. El siguiente documento versa sobre el existencialismo, el cristianismo y la salud mental. Si no puede convivir con una cruza de estos tres temas o alguno de ellos le saca roncha, le pido, por favor, que detenga de inmediato la lectura.
Dicho esto, vamos al meollo.
Nos fuimos a la B.
Tengo un alumno (bueno, varios, pero uno en particular) que estaba bastante complicado cuando lo conocí, y yo, que en ese momento me encontraba en la certeza misma de la fe, decidí hacerme cargo, dentro de lo que pudiera, de ayudarlo. Largas conversaciones me llevaron a diagnosticar que lo que realmente necesitaba no eran las largas conversaciones, sino más bien, lo mismo que necesito yo ahora: un milagro, ahí mismo, en su nariz. Un inexplicable, evidente y claro milagro, que cortara de una vez todas las dudas y sanjara la discusión. Así que me puse a orar. Todos... los cochinos... y santos... días... un año entero... orando sin pausa... para que el milagro... sucediera.
Completado el plazo puse fin a mi cometido y seguí la vida con la esperanza de que el mensaje había sido recibido, mi petición estaba siendo revisada y, dentro de algún plazo razonable, recibiría la respuesta solicitada.
A inicios de este año, la respuesta llegó. He ahí, frente a sus narices e incluso por medio de el mismo, los milagros que tanto necesitaba. La fe restaurada absolutamente, Dios satisfecho, yo por pagada y todos tan contentos.
Hoy volví a conversar con dicho estudiante y me siguió contando las largas maravillas que Dios había prodigado frente a sus ojos. Y yo ni siquiera pude sonreír sinceramente. Me inundó la misma pena, la misma angustia que sentí con tanta intensidad en el 2008 y que por poco me destruye:
La agonía del cristianismo.
¿Cómo es que estas cosas nunca pasan frente a mí? ¿Cuáles son las probabilidades de que una persona, en al menos 15 años de cristianismo consciente y asistencia regular a iglesias y eventos nunca haya vivido una auténtica manifestación carismática? ¿Qué impide que alguien entre en contacto real con Dios a pesar de años de oraciones, ayunos, ofrendas, retiros, devocionales, lecturas bíblicas, misiones, y férrea obstinación por creer?
No me mal interpretes. De ninguna manera pongo en duda la existencia de Dios, del Espíritu o de Jesucristo. Tal es mi convicción que la sola idea de decir "Yo creo que Dios existe" me parece absurda por su obviedad. Y sin embargo ¿Por qué tengo la constante sensación de que no tiene nada que ver conmigo?
2008 fue un año terrible para mi, porque entré a la universidad y aprendí a cuestionar el mundo, a plantear preguntas e hipótesis y a valorar la utilidad de los argumentos para creer/confiar/comprender algo. Sumado a esto, mi tiempo para asistir a actividades "espirituales" en el entorno de iglesia se vio reducido drásticamente y la falta de "congregación" me pasó la cuenta. Fue un año muy angustiante, porque se remeció el pilar más sólido de mi vida, pero para ser justos, también fue un año de clarividencia. La curiosidad por conocer a Dios abrió lo que no tiene más justo nombre que "la caja de Pandora" y cientos de preguntas comenzaron a acosarme noche y día:
¿Por qué el ser y no la nada? ¿Por qué Dios y no dios? ¿Por qué el hombre? ¿Por qué tentar de manera tan ponzoñosa al ser humano dejando un árbol de fruto deseable en la mitad del Edén junto con una prohibición? ¿Por qué el bien es bueno y el mal es malo? ¿Qué criterio usó Dios para definir el bien y el mal? ¿Por qué el pecado? ¿Por qué la convención por una tendencia al pecado que no escogimos? ¿Por qué Dios escoge? ¿Por qué Dios condena por "haberlo rechazado" a los que el mismo dejó fuera desde un principio? ¿por qué leer la biblia? ¿Quién la construyo? ¿Por qué creer que la biblia es milagrosamente coherente y no mas bien perversamente intencionada? ¿por qué cantares está en la biblia y no otros libros más instructivos? ¿Por qué cartas personales publicadas en la biblia deben ser entendidas como verdades universales? ¿Por qué esta religión y no otra? ¿Por qué Jah, Jahve, Allah, Bhagaban, Krishna, Wahegurú, no son nombres afines? ¿Por qué se ora si Dios ya conoce de antemano todo lo que sentimos, pensamos y vivimos? ¿Qué sentido tiene orar a Dios con un objetivo específico? ¿Acaso podemos hacerlo cambiar de parecer? ¿Por qué la paga del pecado es la muerte? ¿Dios creó esa ley o es más bien una especie de ley universal a la que Dios mismo obedece? Y en ese caso ¿Hay algo más grande que Dios? ¿Por qué se vive en iglesia? ¿Por qué con los hermanos uno se "anima" y sin ellos se "desanima"? ¿No será que en comunidad es más fácil mantener la sugestión? ¿Cuál es la relación entre el ayuno y la intimidad con Dios? ¿Por qué se predica si Dios tiene un tiempo para cada uno? ¿Por qué Dios prefiere la fe en vez del conocimiento? ¿Por qué "carne" es malo" pero "natural" es bueno? (por ejemplo ser homosexual es "malo" por que es "contra la naturaleza de las personas", sin embargo, el adulterio es igualmente pecaminoso a pesar de ser una tendencia natural). ¿Qué culpa tuvieron el Caín, Esaú, Faraón, Saúl, Judas, etc, de no caerle en gracia a Dios? ¿Por qué hacer el mal condena pero hacer el bien no salva?
Todo esto y mucho más rondó (y ronda aun) mi cabeza (algunas de estas preguntas tienen respuesta para mí, pero la mayoría sigue en la misma abominable incertidumbre), pero una pregunta caló más hondo que todas estas: muy bien, poniéndonos en el caso de que todas las preguntas anteriores tuvieran una respuesta clara para mí, y asumiendo que dios es Jah, es creador, es bueno, es amoroso, es santo, aborrece el pecado y tiene planes perfectos... ¿Qué rayos tiene que ver conmigo?
Y aquí es donde tengo un temor indecible. Temo ser mal agradecida y soberbia, pero la duda me consume: ¿Y si Dios no me tiene en sus planes? ¿Y si todos estos 25 años no he vivido más que una larga pasada de rollo, como la vendedora de fósforos que, desde el crudo invierno de afuera mira la calidez de adentro por la ventana y se conforta soñándose en una calidez, una cena, una familia, a la que nunca tendrá acceso, mientras lentamente cede sus ultimas fuerzas al frío implacable?
Porque la verdad es que no me siento bien: me siento triste, cansada, abúlica, inservible, frustrada, enferma... me siento vieja. Y por Dios, todavía no me termino mis 25.
En 2008 me hice toda clase de preguntas y, sin embargo, hay una sola cosa que jamás me pareció sensato cuestionar: Dios, sea quien sea que es, creó todas las cosas, y toda su creación es hermosa, sorprendente y buena. Estoy maravillada ante lo que creó y, no me importa cómo se llame, cuáles sean sus métodos y qué rayos quiera conmigo, pero el merece ser alabado, porque es grande, poderoso, creativo y talentoso. Y ese pensamiento alegre me salvó. Me devolvió a la vida, y volví a predicar, a enseñar, a creer, (¡A cantar!), a orar, a ayunar, etc.
Es solo que...
esta vez...
ese pensamiento no me reconforta.
Porque nadie puede ser tan idiota como para esperar 25 años algo y mantener la confianza, si hasta Abraham obtuvo respuesta en menos de 20 años.
He hecho de todo. He seguido todas las recetas, he trabajado conmigo misma y con mi carácter, pero lo siento, no me puedo quitar el mal hábito de pensar. Dicen que hay que rendirse y entregarlo todo a los pies de la cruz y lo he hecho con todo, todo salvo una excepción. Mis genes están cagados desde mi nacimiento, desde los 14 años que tengo altos índices de insulina, colesterol y triglicéridos en mi cuerpo. Este es el milagro que quisiera ser lo suficientemente valiente como para pedir: alguien, debe enterarse, y debe orar por mi y yo me haré tres veces los exámenes de sangre y entonces lo sabré: si he sido sanada Dios me cuenta entre los suyos.
Sin embargo, no soy tan valiente, porque por dentro me muero de miedo de la otra posibilidad. Podría no sanar. Podría ir experimentando lentamente la degeneración de mi cuerpo hasta la muerte y, mucho peor aun, la degeneración de mi espíritu, porque si no sano, entonces sabría con toda convicción, que Dios me ha rechazado, que no hay vuelta para mí, que nunca fui escogida y que, por lo tanto, pasaré el resto de mis vidas sabiendo que después de mi muerte solo habrán dos opciones posibles: la condenación eterna o la insufrible, la detestable nada.
Y no puedo vivir con eso.
Así que así están las cosas: necesito esto con urgencia, pero tengo terror a la respuesta. Antes de enterarme que Dios me desprecia, prefiero la incertidumbre, prefiero seguir viviendo en lo que potencialmente es una mentira, pero al menos me deja esperanza y una razón para hacer cosas mejores. Por ahora, me siento como San Manuel Bueno Mártir. Dispuesta vivir esta vida llevando en secreto la pesada carga para que otros conozcan la dicha de ser Familia de Dios. Y seguir predicando, y seguir enseñando, y seguir cantando, hasta que la duda me consuma por completo y del árbol de la vida no quede más que un tronco hueco afirmando un puñado de ramas secas...
o...
Hasta que llegue a mi raíz el río de agua viva prometido y pueda (al fin) vivir en abundancia, crecer y dar sombra fresca y fruto abundante.
Por favor, ruego de corazón y estómago vuelto que si ignoraste mi advertencia y llegaste hasta aquí leyendo me ayudes. Por favor, que seas extremadamente canuto, hayas pasado algo parecido, seas una mujer, vivas en Santiago y tengas disposición a aconsejarme, escucharme largas horas sin juzgarme.
Así que Dios, si estás allá arriba, con toda sinceridad te pido perdón si te ofendo o peco de mal agradecida por menospreciar todo lo que has hecho por mí. Pero la gratitud no me cura esta vez. No puedo seguir en estas condiciones (y no es primera vez que lo digo). Y se que se supone que uno no debe tentarte, pero esto es de vida o muerte, en ambos casos eterna. Necesito evidencia o no puedo seguir.
Es el último minuto. Necesito un gol, o nos vamos a la B.
Probablemente esto sea una herejía contra Camila Moreno, pero creo que, descontextualizando totalmente la canción, así me siento ahora.
lunes, 15 de junio de 2015
Desiste, niña, mientras se pueda
Ahora entiendo por qué todos los profesores me querían hacer desistir cuando estaba estudiando pedagogía. No tiene nada que ver con los estudiantes, no. Ellos son la alegría de cada día, los que me impulsan y te animan. No tiene nada que ver con las clases, no. Ellas son la razón de levantarse cada día y fatigarse trabajando por un fruto que jamás voy a cosechar. No tiene nada que ver con la profesión ni con el trabajo de docente, porque eso es lo que me motiva cada día.
Es todo lo demás.
Son los apoderados, ellos, los dueños del mundo y la educación, que creen que por pagar una cuota mensual son dueños de mi vida y mi trabajo, como si fueran los clientes del colegio y yo el producto defectuoso que acaban de comprar. Son ellos, los que piensan que economistas, ingenieros, doctores, dueños de casa, constructores, todos, todos son especialistas en educación menos un profesor.
Son los colegas, ellos, que sienten que se hace mejor el trabajo en otros cursos que de 7º hacia arriba. Ellos que me ven como un desastre porque no logro volver el tiempo atrás y mis adolescentes insisten en comportarse como los maravillosos adolescentes que son en vez de los dóciles niños que eran. Ellos, que no pueden comprender que no mantenga el aseo de la sala, cuando mis alumnos son el doble hacinados en la mitad del espacio. Ellos, que me ven decepcionados como converso con los chicos en el recreo, y piensan que estoy perdiendo el tiempo, y no saben que en esos 10 minutos en el patio puedo hacer mucho más que en 90 en la sala.
Es la estúpida carga horaria. Son mis miserables 6 horas de preparación de material frente a las 35 de clases. Es ese 17% de mi horario en el que se supone que debo leer cada libro mensual, componer cada prueba, redactar cada instrucción, crear cada rúbrica, corregir cada trabajo, inventar evaluaciones diferenciadas, leer y calificar cada prueba, planificar cada clase, completar el libro de eleccionario, firma y asistencia.
Son esas dos horas de atención de apoderados. Ellas, el martirio de las entrevistas. Cuando me expongo frente a otro que me ve como una niña inexperta y me invalida, me basurea. Cuando debo responder los correos de psicólogas y psicopedagogía que, con el mismo espíritu intentan sacar a los chicos de donde sus padres los han dejado.
Son las escasas horas libres, cuando veo a mis amigos, a mi esposo, a mi familia, y cada día tengo menos en común con ellos. Porque solo hay dos cosas de las que se hablar: religión y escuela, lo primero demasiado complicado y lo segundo demasiado local. Y nos vamos distanciando y voy perdiendo la pelea. Y me voy sintiendo sola (y si no fuera por el Ángelo).
Y es el desgaste de amarlos tanto a todos, de que me duelan sus heridas, de tenerles (aun) esperanza, de llegar a las clases y poner la mejor cara, la mejor voz, e improvisar con lo que tengo la mejor clase que pueda.
Tan cansada, me miro al espejo y no se dónde se fue el rojo vivo de mi cabeza o la abundancia de mi pelo. Me veo los ojos rodeados de arrugas, la cara cansada y la espalda tensa.
Tengo recién 25.
Ya se que todo profesor tiene complejo de mesías y de mártir, ¿Pero no será demasiado pedir?
No valla a ser que se me niegue también el derecho a quejarme.
Ahí si que renuncio a la docencia
y sin clases me seco
y si me seco, me muero.
jueves, 12 de febrero de 2015
Peleando sobre el aborto
“Si uno quiere defender la vida ni siquiera debería tomar antibióticos, porque las bacterias son seres vivos. Hablar de la defensa de la vida,en general, es una mentira, porque los seres vivos vivimos de comernos a otros seres vivos. ¡Todos! Yo creo que lo que uno debe defender, si se quiere defender algo, es al ser humano en su vida íntegra. Y un embrión no es un ser humano. El ser humano surge en el momento en que se establece la relación amorosa entre la madre y ese ser que está creciendo en ella. Si esa relación na se establece, no hay ser humano”. (Humberto Maturana)
No voy a ser tan cara de raja como para contradecir lo que diga alguien tan pro como Maturana desde mi relativa ignorancia.
Pero suena un poco nazi decir que si un la madre no establece conexión emocional con el niño en gestacion (es decir, si es "no deseado", que es complejamente similar con "indeseable", con todas las connotaciones posibles), entonces no es un ser humano y puede ser eliminado sin culpa alguna.
Las cosas como son, el ser humano es ser humano porque es ser humano y no porque sea deseado o no. ¿Debe existir la posibilidad de abortar de manera segura? No lo tengo muy claro, pero creo que si, porque creo en la libertad del ser humano para tomar sus desiciones de manera consciente y responsable. Pero un aborto no es lo mismo que extirparse un tumor, por más que uno lo repita. No estás abortando una parte de tu cuerpo, sino a un otro.
Por otra parte, la despenalizacion absoluta del aborto (o parcial, o como sea) va a ser una solución tan profunda al problema como protegerse del sol en verano usando la mano como visera. Tal vez sea un excelente método para quitar lo que mas te molesta, pero el sol seguirá ahí, quemandote el resto del cuerpo. Tal vez el aborto traiga alivio a mujeres en situaciones muy complejas, pero no va a cambiar el hecho de que muchas mujeres viven situaciones de violencia y abuso, o no tienen los conocimoentos o recursos suficientes para utilizar métodos anticonceptivos, o engendren hijos que crecerán en un ambiente precario y hostil debido a la profunda desigualdad que padece nuestro país.
A mi me suena a poco mas que hacernos creer que seremos un país desarrollado y progresista mientras todo sigue donde mismo.
Para mi toda esta discusión sobre el aborto me parece un lindo intercambio entre los que nos creemos intelectuales y pertenecemos precisamente a la porción adinerada del país que no necesitamos, realmente, la aprobación de esta ley, porque en caso de necesidad, de todas maneras podríamos pagar un aborto (prueba de esto es que la mayoría de nosotros estamos comentando desde nuestros bonitos aparatos con acceso a internet).
Y, afrontémoslo, ni quienes tanto desean libertad para abortar cambiarán de opinión si les digo que creo que es un crimen, ni los que creemos que el aborto no debe ser legal en toda circunstancia cambiaremos de opinion si nos dicen que la mujer tiene derecho sobre el crío en formación.
Y mientras estamos tan entretenidos discutiendo, seguimos sin hacer lo que deberíamos: esforzarnos/luchar/trabajar para que las condiciones de vida que creemos tan injustas sean diferentes.
domingo, 19 de octubre de 2014
¿Y por qué no hace la clase usted?
Ser profesor. Oficio bendito, dice M. A. de la Parra.
Posición de autoridad, respetada encarnación de la sabiduría, puente al conocimiento, representación del saber... mis polainas.
Durante mi escolarización, escuché cientos de veces la terrible frase. Todos tuvimos un compañero insoportable que se dedicaba a dormir y, en sus escasos momentos de lucidez, a cuestionar las sagradas enseñanzas del profesor. Entonces sobrevenía (con una carga emocional que solo hoy puedo entender) la réplica "¿Por qué no pasa adelante y hace usted la clase?".
Alguien me contó una vez algo parecido y resulta que el crío se levantó y realizó la mejor clase que tuvo su curso en años. En fin. Salvo esta preciada excepción durante toda mi etapa escolar no pude interpretar esta frase más que como un desafío simbólico. Era una invitación, claro, sin embargo, era más bien una especie de ofensa. De fondo se escuchaba "Qué te crees, cabro chico. Con suerte sabes como se llama tu mamá y te atreves a cuestionarme" y todos, finalmente, concordábamos.
Las cosas, claro, han cambiado. Me considero una buena profesora. Confío en mis métodos, me tengo fe, pero, con estos escasos dos años de oficio jamás me atrevería a decir una aberración así.
Más bien, el desagradable desafío ha cobrado para mi un nuevo significado. En cada curso hay uno que sabe mucho más que tu. Con 14 años ha visitado más países, leído más libros, tenido conversaciones más interesantes y desarrollado más habilidades. Con 16 años ha aprendido 3 idiomas, 5 instrumentos, va en el nivel 6 del mapa de profesor y hecho 3 cursos en la escuela de verano. Para cuando alcanza los 17-18 ya se desencantó del mundo y volvió a amarlo, pasó por su crisis de fe y la solucionó, hace planes para vivir en otro país y, digámoslo lisa y llanamente, ha hecho cinco veces más que tu, en 6 años menos.
Y sin embargo están ahí, sentados en sus sillas, escribiendo como enajenados todo lo que uno dice, como si tuviera algo que enseñarles (algo que ya no sepan).
En cada curso hay uno que deslumbra. Levanta la mano para preguntar algo y te deja pensando toda la semana. Hace un comentario y sientes que debes volver corriendo a tu facultad. He tenido tres: una salió el año pasado, otra va en tercero y otro un año más abajo. Y los admiro.
Me encantaría poder desafiarlos y formular la pregunta que con tanto odio escuché tantas veces. Solo que el interés es genuino. Quizás qué maravillas aprendería en 45 minutos protagonizados por mis alumnos.
Tal vez deberíamos dejar de arrancarnos con los tarros. Seamos sinceros, hay bien poco que los cabros no puedan aprender sin nosotros. Los profesores somos absolutamente necesarios, pero de ninguna manera porque sepamos más. La información está al alcance de la mano, los tutoriales a la vuelta de la esquina. Cualquiera con internet y motivación aprende.
¿Para qué trabajamos en la escuela entonces?
Cuando estaba en media creía que la autoridad del profesor venía de su conocimiento y ahora no tengo muy claro de donde viene en verdad.
Hay que volver a pensar.
El rol del profesor está en crisis.
Posición de autoridad, respetada encarnación de la sabiduría, puente al conocimiento, representación del saber... mis polainas.
Durante mi escolarización, escuché cientos de veces la terrible frase. Todos tuvimos un compañero insoportable que se dedicaba a dormir y, en sus escasos momentos de lucidez, a cuestionar las sagradas enseñanzas del profesor. Entonces sobrevenía (con una carga emocional que solo hoy puedo entender) la réplica "¿Por qué no pasa adelante y hace usted la clase?".
Alguien me contó una vez algo parecido y resulta que el crío se levantó y realizó la mejor clase que tuvo su curso en años. En fin. Salvo esta preciada excepción durante toda mi etapa escolar no pude interpretar esta frase más que como un desafío simbólico. Era una invitación, claro, sin embargo, era más bien una especie de ofensa. De fondo se escuchaba "Qué te crees, cabro chico. Con suerte sabes como se llama tu mamá y te atreves a cuestionarme" y todos, finalmente, concordábamos.
Las cosas, claro, han cambiado. Me considero una buena profesora. Confío en mis métodos, me tengo fe, pero, con estos escasos dos años de oficio jamás me atrevería a decir una aberración así.
Más bien, el desagradable desafío ha cobrado para mi un nuevo significado. En cada curso hay uno que sabe mucho más que tu. Con 14 años ha visitado más países, leído más libros, tenido conversaciones más interesantes y desarrollado más habilidades. Con 16 años ha aprendido 3 idiomas, 5 instrumentos, va en el nivel 6 del mapa de profesor y hecho 3 cursos en la escuela de verano. Para cuando alcanza los 17-18 ya se desencantó del mundo y volvió a amarlo, pasó por su crisis de fe y la solucionó, hace planes para vivir en otro país y, digámoslo lisa y llanamente, ha hecho cinco veces más que tu, en 6 años menos.
Y sin embargo están ahí, sentados en sus sillas, escribiendo como enajenados todo lo que uno dice, como si tuviera algo que enseñarles (algo que ya no sepan).
En cada curso hay uno que deslumbra. Levanta la mano para preguntar algo y te deja pensando toda la semana. Hace un comentario y sientes que debes volver corriendo a tu facultad. He tenido tres: una salió el año pasado, otra va en tercero y otro un año más abajo. Y los admiro.
Me encantaría poder desafiarlos y formular la pregunta que con tanto odio escuché tantas veces. Solo que el interés es genuino. Quizás qué maravillas aprendería en 45 minutos protagonizados por mis alumnos.
Tal vez deberíamos dejar de arrancarnos con los tarros. Seamos sinceros, hay bien poco que los cabros no puedan aprender sin nosotros. Los profesores somos absolutamente necesarios, pero de ninguna manera porque sepamos más. La información está al alcance de la mano, los tutoriales a la vuelta de la esquina. Cualquiera con internet y motivación aprende.
¿Para qué trabajamos en la escuela entonces?
Cuando estaba en media creía que la autoridad del profesor venía de su conocimiento y ahora no tengo muy claro de donde viene en verdad.
Hay que volver a pensar.
El rol del profesor está en crisis.
jueves, 19 de junio de 2014
Soy la Jai
¿Alguien cree en el poder de los nombres?
Yo soy una convencida de que los nombres tienen una influencia tremenda sobre el carácter de las personas.
Todo comenzó el año 2005... La que en ese tiempo era mi mejor amiga y ahora ni siquiera se si siguió con su carrera, me introdujo a una de las películas que más ha impactado mi vida (porque es buenísima, porque está Orlando Bloom y porque me hizo descubrir el folk): Elizabethtown. En ella, la protagonista, la guapa Kristen Dunst haciendo de Claire, se dedican a la fabulosa profesión de recolectar nombres y así conocer a las personas. Ben: complejos e impredecibles, Ellen: perras, Phill: peligrosos, Mitch: divertidos y vitales.
Desde ese entonces que la idea de los nombres me obsesiona por completo. Colecciono a las personas por cómo se llaman y cómo les dicen y cuando alguien tiene un nombre muy extraño colapso y debo agregarlas a algún otro grupo, hasta que les aparece un par (actualmente están todos catalogados).
Lo que pasa es que de tanto escuchar tu nombre una y otra vez, terminas por interiorizarlo y sentir que es tan tuyo como tu de tu nombre. Te metes a esas páginas con los significados, te lees y dices "oooh, es muy yo" y cuando conoces a alguien que se llama igual que tu le ruegas a Dios no ser parecido a tal. Porque los nombres significan cosas y, aunque no sea nuestro idioma, de alguna manera, repetición tras repetición, te la crees.
¿Me van a decir que las Anitas no son todas graciosas, amorosas, delicadas emocionalmente? ¿O que las Javieras no somos perfeccionistas, frías y responsables? ¿No son todas las Catalinas introvertidas y con una tremenda riqueza anterior que quieren ocultar? ¿No son los Carlos todos unos empecinados luchadores, fuertes y duros de carácter? ¿Los Camilos, tormentosos? ¿Las Isabeles, dulces? ¿Los Benjamines, dependientes? ¿Las Victorias, revoltosas? ¿Los Samueles, brillantes? ¿Las Claudias, graciosísimas? ¿Los Danieles, femeninos? ¿Las Gabrielas, fuertes? ¿Los Tomases hiperventilados? ¿Las franciscas abanderadas? Hagan el ejercicio y verán que las personas con el mismo nombre son como una misma persona criada en familias distintas.
Si le dicen "imbécil, imbécil, imbécil" todo el día a un niño, se le queda grabado en el alma y se comporta así. Si le dices "Beatriz, Beatriz, Beatriz" también la estás bendiciendo todo el día. Uf, la pallara tiene tanto poder...
Y tengo otra razón para pensar así. En la tradición judeocristiana (a la que pertenezco por misericordia de Jehová) el nombre es de importancia pero... religiosa (literalmente). Las personas eran nombradas para marcarlas, para declarar algo sobre ellos o para recordar su historia. Por eso, por ejemplo Isaac se llama "él me hace reír", porque cuando a Sara le dijeron que estaba embarazada... con noventa años, explotó de la risa con la sola idea... y bueno lo estaba, efectivamente. Y por eso Dios (y Jesús) le cambiaban el nombre a medio mundo. Ya no te llamas Abram, ahora te llamas Abraham. Ya no te llamas Noemí, ahora te llamas Mara. Ya no te llamas Simón, ahora te llamas Pedro. Ya no te llamas Saulo, ahora te llamas Pablo, etc.
Mi trauma era con mi nombre. Tengo uno solo: Javiera y significa la cosa más fome del mundo... ¿La de la casa nueva? ¿for rial? Siempre odie llamarme así porque encontré que no significaba nada... el mundo lleno de Gracias (Anas), Justicia (Danielas) y Elegidas (Marías) y uno ahí... la de la casa nueva. Más dome que corregir pruebas po...
Pero hace unas pocas semanas atrás una excumpa de de la universidad me posteó en Facebook lo siguiente:
Y por primera vez pensé: muy Javiera me llamaré... pero Javiera no me dice nadie... Obviamente lo de atractiva me dio bote, pero lo de mujer joven... me quedó dando vueltas. Me puse a investigar un poco y resulta que Jai es también una palabra hebrea, un nombre hebreo, y adivinen qué, pues sí. Jai significa vida... ¡Vida!
¿No son la juventud y la vitalidad casi la misma cuestión? Y eso explicaría miles de cosas. Por qué me siento más cómoda entre los niños que entre los adultos, por qué el juego sigue siendo una de mis prioridades, por qué le veo caritas a todas las cosas, por qué ando todo el día hiperventilada, dispuesta a rearme y a tomarme las cosas poco en serio, por qué disfruto tanto las expresiones de vida en la naturaleza y en las personas y pues bueno, ahí está, tan claro como el agua. Yo soy la Jai.
Y la verdad, es que me sentí renombrada. Mi nombre es Javiera, me gusta, suena fuerte, con carácter, pero Jai... Jai es la vida de Dios, la vida EN Dios. Mi carnet dice Javiera, pero Jai, esa soy yo :)
miércoles, 18 de junio de 2014
¡Protesta silenciosa mis polainas!
Este ha sido un mes extraño. Mis alumnos andan particularmente hiperventilados con el tema del mundial... en dos sentidos diferentes. Por un lado, está mi querida masa de estudiantes que prenden con agua y siguen con toda atención el paso a paso de la roja. Por el otro, está la minoría crítica que decidió abstenerse de toda actividad remotamente mundialera para manifestar su descontento.
Independientemente de la opinión que cada cual tenga sobre el mundial, me llamó particularmente la atención el concepto con el que mis queridos alumnos de la resistencia se explican: protesta silenciosa. Es un concepto curioso ¿verdad? porque uno pensaría que el gesto de protesta es en si violento y ruidoso, porque tiene por objetivo, precisamente el hacerse ver y, sobre todo, hacer ver que uno está en lo cierto y que el otro está equivocado. Pues parece que no, al parecer existen maneras "silenciosas" de protestar.
No usar el transporte público para protestar silenciosamente por la contaminación que genera, no comer alimentos de origen animal para protestar silenciosamente por el maltrato que sufren, no depilarse para protestar silenciosamente sobre la discriminación de género, no asistir a una congregación para protestar silenciosamente por la inconsistencia de tus hermanos... suena... valido... creo.
Sin embargo, suena también bastante contraproducente. En una ciudad con más de siete millones de habitantes que una persona deje de comprar leche en el supermercado realmente no cambia nada. Tal vez es el mismo litro de leche que se va a podrir en el refrigerador de alguien más. En un bus donde (a la fuerza) está la mitad de la población de Chile, tu ausencia no hace más que hacer más cómodo el viaje.
Y no solo eso... la protesta silenciosa es contraproducente también porque, para ser sincera, casi nunca lo es. No es una protesta, en primer lugar, y en segundo ¿silenciosa? ¿es en serio? Porque silenciosa sería si lo hicieras para tus adentros, pero la verdad es que este tipo de acciones suele acompañarse por un complejo de superioridad insoportable expresado en constantes, irritantes, inadecuados y egófilos comentarios sobre las razones y ejecuciones de la protesta "silenciosa". Fotos en Facebook, twitteos pedantes, cara de culo, un súbito cambio de look hacia lo hippie (pobres hippies, disculpen que los compare con este género humano)... uf.
Tengo una linda compañera de trabajo que tiene el rollo feminista a full y dijo (parafraseando) que no está de acuerdo con que la mujer deba depilarse, pero lo hace porque sabe que eso incomodará a los chicos y prefiere educar el cambio antes de imponer el vello corporal. Y les aseguro que es la persona más influyente en todo el colegio. ESO si es silencioso.... y efectivo.
Y me podrán decir "ya ¿y cómo Ghandi?", pero Ghandi era una figura pública, altamente influyente, visible y poderosa, que contaba con el respaldo de mogollón de personas y, para qué andamos con cosas, era un rockstar, favorito de la prensa. Que él se dejara morir de hambre podía causar un cambio, pero que un simple peón deje de depilarse las axilas ¿le importa a alguien? Cuidado... no vayas a derrumbar la industria ganadera con tus hamburguesas de soya (plis...)
Seamos sinceros, la protesta silenciosa es una pedante manera de limpiarse la propia consciencia a costa de ensuciar la del otro. Lo hacemos para sentirnos mejor con nosotros mismos y, la mayoría de las veces, para sentirnos mejor que el resto.
Si algo te indigna tanto como para protestar, pues anda y protesta en serio. Pero si alguna causa te importa realmente, entonces súmate a alguien carismático que te represente, se ese segundo que dará fuerza a su movimiento y asume que la causa que sigues vale más que el reconocimiento, más que ser mirado. ¿Te indigna la pobreza? Pues comparte lo que tienes. ¿Te indigna la desigualdad de género? pues reivindica la feminidad y en suma, educa, educa, educa para que, persona a persona, las cosas cambien. Por que el mundo, tal y como van las cosas, no van a cambiar con presión silenciosa. Si algo realmente vale la pena, entonces posterga tu necesidad de ser visto y aplaudido para tomar decisiones reales que efectivamente promuevan un cambio.
Y, en suma, haz todo lo que no estoy haciendo yo en este texto.
Independientemente de la opinión que cada cual tenga sobre el mundial, me llamó particularmente la atención el concepto con el que mis queridos alumnos de la resistencia se explican: protesta silenciosa. Es un concepto curioso ¿verdad? porque uno pensaría que el gesto de protesta es en si violento y ruidoso, porque tiene por objetivo, precisamente el hacerse ver y, sobre todo, hacer ver que uno está en lo cierto y que el otro está equivocado. Pues parece que no, al parecer existen maneras "silenciosas" de protestar.
No usar el transporte público para protestar silenciosamente por la contaminación que genera, no comer alimentos de origen animal para protestar silenciosamente por el maltrato que sufren, no depilarse para protestar silenciosamente sobre la discriminación de género, no asistir a una congregación para protestar silenciosamente por la inconsistencia de tus hermanos... suena... valido... creo.
Sin embargo, suena también bastante contraproducente. En una ciudad con más de siete millones de habitantes que una persona deje de comprar leche en el supermercado realmente no cambia nada. Tal vez es el mismo litro de leche que se va a podrir en el refrigerador de alguien más. En un bus donde (a la fuerza) está la mitad de la población de Chile, tu ausencia no hace más que hacer más cómodo el viaje.
Y no solo eso... la protesta silenciosa es contraproducente también porque, para ser sincera, casi nunca lo es. No es una protesta, en primer lugar, y en segundo ¿silenciosa? ¿es en serio? Porque silenciosa sería si lo hicieras para tus adentros, pero la verdad es que este tipo de acciones suele acompañarse por un complejo de superioridad insoportable expresado en constantes, irritantes, inadecuados y egófilos comentarios sobre las razones y ejecuciones de la protesta "silenciosa". Fotos en Facebook, twitteos pedantes, cara de culo, un súbito cambio de look hacia lo hippie (pobres hippies, disculpen que los compare con este género humano)... uf.
Tengo una linda compañera de trabajo que tiene el rollo feminista a full y dijo (parafraseando) que no está de acuerdo con que la mujer deba depilarse, pero lo hace porque sabe que eso incomodará a los chicos y prefiere educar el cambio antes de imponer el vello corporal. Y les aseguro que es la persona más influyente en todo el colegio. ESO si es silencioso.... y efectivo.
Y me podrán decir "ya ¿y cómo Ghandi?", pero Ghandi era una figura pública, altamente influyente, visible y poderosa, que contaba con el respaldo de mogollón de personas y, para qué andamos con cosas, era un rockstar, favorito de la prensa. Que él se dejara morir de hambre podía causar un cambio, pero que un simple peón deje de depilarse las axilas ¿le importa a alguien? Cuidado... no vayas a derrumbar la industria ganadera con tus hamburguesas de soya (plis...)
Seamos sinceros, la protesta silenciosa es una pedante manera de limpiarse la propia consciencia a costa de ensuciar la del otro. Lo hacemos para sentirnos mejor con nosotros mismos y, la mayoría de las veces, para sentirnos mejor que el resto.
Si algo te indigna tanto como para protestar, pues anda y protesta en serio. Pero si alguna causa te importa realmente, entonces súmate a alguien carismático que te represente, se ese segundo que dará fuerza a su movimiento y asume que la causa que sigues vale más que el reconocimiento, más que ser mirado. ¿Te indigna la pobreza? Pues comparte lo que tienes. ¿Te indigna la desigualdad de género? pues reivindica la feminidad y en suma, educa, educa, educa para que, persona a persona, las cosas cambien. Por que el mundo, tal y como van las cosas, no van a cambiar con presión silenciosa. Si algo realmente vale la pena, entonces posterga tu necesidad de ser visto y aplaudido para tomar decisiones reales que efectivamente promuevan un cambio.
Y, en suma, haz todo lo que no estoy haciendo yo en este texto.
viernes, 30 de mayo de 2014
Sniff
Escribir algo en tu muro.... Darte cuenta de que a nadie le interesa y al que le interesa, no quieres que lo vea. Borrarlo todo. Buscar consejo de alguien sabio, no encontrarlo. Ver la sabiduría salir de labios jóvenes, evitar la oportunidad. Escuchar a los perros, ladrar la soledad. Llorar amargamente y publicar en un blog muerto. Lavarse la cara, recoger tus cosas y volver a trabajar.
Hoy nadie se entera. Mañana lo habré olvidado.
miércoles, 12 de marzo de 2014
Sacarse el sostén es más represivo que usar corsé
El cuerpo de la mujer es un asunto delicado. De hecho, decir que es "delicado" ya resulta problemático. Es, más bien, complicado, aunque "complicado" puede resultar igual de hiriente. Y si digo problemático, entonces la mujer es vista como causa de daño, como en el relato de génesis y... En fin, en vistas de que no se me ocurre ninguna manera de decir "eso" sin ser malinterpretada por el feminismo extremo, dejemoslo en que el tema es complejo y ya.
Uno de los motivos de esta complejidad reside, creo yo, en la generalidad de la naturaleza masculina. No soy muy versada en sexualidad y me temo que casi todo lo que se al respecto es meramente teórico, pero desde mis aproximaciones a la fisiología y psicología, el deseo despierta en la globalidad de los hombres, por la vista. No es ninguna sorpresa, porque ya desde las antiquisimas aproximaciones a la psicología de Ovidio en el "Ars amandi" y a la medicina en el "Lilium de medicina"(1) el "mal de amor" es una enfermedad intrínsecamente masculina y que se produce por la contemplación del objeto amoroso(2).
Y si nos trasladamos hasta el día de hoy, y por favor "masculinistas" no se ofendan tampoco que hablo de una generalidad, los hombres podrán enamorarse de manera sensible y desde el profundo conocimiento del otro, pero desean desde lo que ven. Las mujeres somos distinas (lógico, que seamos todos humanos no significa que seamos todos iguales). Encontramos "ricos" a ciertos hombres con ciertas características, pero la barra del atractivo está considerablemente más alta que en el caso de los hombres (fémina, escucha, si trabajaras en una construcción cuantos hombres serían dignos del "RRRRICOOOO!!!"). Y desde ahí hasta el "intimarsss"(3) hay un abismo cercado con alambre de púas, foso con cocodrilos y al fondo un hoyo negro. En este sentido las cosas han cambiado también y hay mujeres que declaran con todo orgullo que llegan y se encaman al segundo con quien les de la gana (yai??), pero en general son muchas menos las mujeres que están dispuestas a tener sexo con un guapo que acaban de conocer, que los hombres con guapas igualmente desconocidas (4). Para recapitular, los hombres son más visuales que las mujeres y ahí está la industria del porno para probarlo.
Producto de esta "naturaleza masculina" el cuerpo de la mujer ha sido, queramoslo o no, el objeto de deseo del hombre. Las mujeres somos todo cuerpo, excepto cuando eres familia, en cuyo caso eres toda castidad y corazón. Mis recientes paseos por aproximadamente MUCHOS museos europeos me hicieron notar, por ejemplo, que en la pintura y escultura, mientras los hombres son retratados en poses heroicas o trágicas con un oportuno doblez de tela cubriéndoles el miembro discretamente (5), las mujeres se representan absolutamente desnudas, emulando a Afrodita con sus poses provocadoras, que se diferencian de la pornografía casi solo porque están pintadas con pincel en vez de estar captadas por una cámara en colores (porque si está en blanco y negro, entonces es un "desnudo artístico").
Y esto que sucede en la pintura se replica, de cierto modo, hasta el día de hoy. El cuerpo de una mujer es como una cosa que no es uno mismo, es ajeno (6) y es de otro. Es como un antejardín que no es propiamente parte de la casa, pero que hay que limpiar y mantener constantemente para la recreación de la vista del transeúnte y ocasionalmente la propia. Somos responsables del cuerpo, pero no es para nosotras, es para la contemplación, para constituirse en el objeto de deseo de un otro. Y por más o menos feministas que nos creamos cada cual, todas aspiramos a ser un poquito guapas o, por lo menos, a no ser "porfiadita de cara".
Por esto, se han creado toda suerte de prendas, menjunjes y artilugios para que el cuerpo de la mujer se vea exactamente como el ideal. Ahora bien, este "molde" con el que se corta y separa el cuerpo bello del feo, ha sufrido transformaciones. Por ejemplo, las anoréxicas de las pasarelas habrían tenido serios problemas con su aspecto hasta hace menos de 100 años, cuando lo "in" era ser más bien rechonchita, pero ese es otro tema.
Ahora, el título... Sí... El título. Bien. Estuve en el Museo del traje en Madrid... Y en el Museo de la moda en Santiago. Y una de las principales atracciones en ambas visitas fue la ropa interior. Es curiosísimo como las prendas que ni siquiera se muestran han evolucionado a lo largo del tiempo. Algo nos dirán de la cultura y como se ha percibido a la mujer en distintos momentos y lugares. Y efectivamente, uno ve un sostén y un calchuncho noventeros y los compara con los corsé, polizones y miriñaques que usaban en la época victoriana y uno que la emancipación femenina ya alcanzó su la cúspide.
En el museo del traje había un video que mostraba la evolución de la ropa interior femenina desde la edad media hasta los '90 y... Me hizo pensar que en realidad es un poco al revés. Es cierto que el corsé es físicamente mucho más opresivo pero, usar un sostén no me parece mucho más liberador, simplemente porque el cortagalletas en el que hay que calzar es el mismo e incluso más exigente que entonces.
La única diferencia es que en ese entonces te ponías toda clase de aparatos para simular un cuerpo que no tenías momentaneamente, y al momento de la desnudez a nadie le importaba si eras como una masa que se termina por ajustar al molde o como el agua que toma la forma del contenedor y luego solo fluye. Ahora, en cambio, debes verte exactamente igual que si llevaras el corsé, solo que sin ayuda. Hay que lucir ropa interior diminuta que no achica ni agranda ni sostiene nada y bikinis de la misma calaña con toda dignidad, y que no se suelte ni una sola presa. Todo contenido, todo apretado, todo en "su lugar". Todavía tenemos que calzar con el modelo, pero ya no es suficiente moldeamos el cuerpo desde fuera, ahora tenemos que transformar la naturaleza misma de nuestro cuerpo.
En consecuencia gastamos nuestras horas en peluquerías, centros de estética, quirófanos y gimnasios tratando de ser lo que no somos si pudieramos tomar alguna pastilla que cambiara nuestra genética y nos hiciera más altas y esbeltas, más rubias y con el metabolismo más rápido, muchas lo haríamos sin dudar. Entre otras cosas porque no somos todos iguales, pero tenemos que serlo, y no vamos a parecernos a la mujer latinoamericana, vamos a ser todas europeas, todas alemanas, todas británicas (7).
Quitarse el sostén no tiene sentido si los pechos deben permanecer ahí mismo, sospechosamente ingrávidos y artificialmente puestos.
Las mujeres más feministas que conozco oprimen sus cuerpos con toda clase de fajas, rutinas y tratamientos voluntariamente para calzar con el modelo o se desviven en rutinas de ejercicio que moldeen sus cuerpos hasta lo imposible, y en ambos casos, viven acomplejadas por no alcanzar esa perfección deseada que no hace más que asegurarles el ser atractivas, y por eso, seguras de sí. Podemos engañarnos y pensar que lo hacemos por nosotras mismas, porque si estamos guapas estamos conformes y felices y no necesitamos que nadie nos haga sentir bien con sobreproteccciones y cuidados como si fueramos frágiles, pero cuando transamos la salud oprimiendonos los órganos, muriendonos de hambre y amargándonos por que nunca seremos un ángel de Victoria's Secret no hacemos más que demostrar lo desesperadas que estamos por ser esa mujer atractiva, ese cuerpo perfecto, el objeto deseado.
Así que vamos a reformular lo que dije en un principio. Esto no es culpa del sexo masculino, que no conozco ni un solo hombre tan desgraciado como para exigirle a una mujer que sea Julia Roberts en sus años mozos (o tal vez tengo demasiada suerte), ya tienen ellos sus propios problemas con modelos igual de imposibles. Somos nosotras mismas, que nos desconcentramos luchando contra cosas sin importancia (como que te lleven las bolsas del supermercado, como si no pudiera interpretarse solo como amabilidad independiente del género) mientras nos sometemos voluntariamente a otro tipo de opresión. Las mujeres más bonitas que conozco son las que viven sanas y felices, conformes consigo mismas en vez de descuajarse las tripas para parecer una escoba (8j.
_____________________________
(1) no tengo como poner cursivas, sorry my.
(2) que genera "calores", produce sequedad y un aumento en la secresión de bilis negra (o melancolía) que hace que la imagen amada se adhiera con más fuerza a la imaginativa, de modo que el amante recrea constantemente el "fantasma" de la amada, que genera aun más sequedad y melancolía, en un circulo sin fin de alteración de todas las funciones corporales, que podría conducir al enamorado incluso hasta la muerte.
(3) porque decir sexo es casi tan feo como decir poto... O pipí.... Casi peor que "teta".
(4) hay un estudio
(5) y, en realidad, casi CUALQUIER objeto sirve. Puede ser una cortina que justo flotaba por esos parajes, el borde de la túnica de otra persona, una hoja, un pajarito, la espada de otra persona, etc.
(6) la Celeste sabe un montón de esto, así que espero que, como es una de las 2 personas que me lee, me comente alguna bibliografia del tema.
(7) y esta es una de las cosas que más me complica... ¿Cómo les hago entender a mis alumnas, cómo me hago entender a mi misma que NUNCA voy a calzar con ese modelo, simplemente porque mi cuerpo no es así? ¿Cómo logro que mis estudiantes más pequeñas dejen de torturarse intentando parecer gringas y valoren otros tipos de belleza, de otras razas y de la suya propia? ¿Cómo les demuestro que ni siquiera sus "modelos" se parecen a si mismas, que no hay mayor belleza que la de aquel que está sano y feliz?
(8) y los hombres más bonitos siguen, a mi parecer, la misma línea.
jueves, 5 de septiembre de 2013
Now, this is how it works
Yo se que esto no es mío, pero me quiero tomar unos segunditos de profana idolatría para relacar lo cul que es la siguiente cita. Regina Spektor, maestra.
This is how it works
You're young until you're not
You love until you don't
You try until you can't
You laugh until you cry
You cry until you laugh
And everyone must breathe
Until their dying breath
No, this is how it works
You peer inside yourself
You take the things you like
And try to love the things you took
And then you take that love you made
And stick it into some
Someone else's heart
Pumping someone else's blood
And walking arm in arm
You hope it don't get harmed
But even if it does
You'll just do it all again
Simplemente, ídola del electro-pop-rock-andino-alternativo.
miércoles, 15 de mayo de 2013
Fatum funestum
"Parece una broma, pero somos inmortales. Lo sé por la negativa, lo sé porque conozco al único mortal." Así inicia "Una flor amarilla" de Julio Cortázar, fabuloso cuento de corte fantástico que más que extrañamiento me alivia, un poco, y luego me agota.
¿Alguna vez has conocido a alguien que es exactamente igual a un otro más? Precisamente de esto se trata la historia. Un hombre que se ve a si mismo en un chiquillo de 13 años quien, inesperadamente muere antes que él. Con la tragedia de la muerte sobreviene una aun mayor: su sucesor ya no existe más, su "yo" futuro ha muerto y con él su trascendencia, su posibilidad de inmortalidad.
Lo que podrá parecer un cuento fantástico responde, en realidad, a lo que en más de una ocasión hemos vivido (o he vivido) y he decidido nombrar "persona desplazada". La persona desplazada se sustenta en la base de que somos nada únicos y que siempre hay un otro alguien que es un "otro mismo", un yo con algunos años menos o algunos años más... o un yo hipotético, un "que hubiese pasado si..." por ejemplo, hubiese nacido en tal país, me hubiese criado en tal familia, hubiese tenido equis idioma o hubiese heredado aquel capital. Lo sé porque conocí a un yo hipotético, porque siendo todo lo recesiva que soy me he visto en, por lo menos tres personas más.
La persona desplazada es esa persona que es aquella otra. Esa aquella que demuestra ser perturbadoramente igual a otra, y deja la sensación de que son la misma, en realidad, desfasada. La fotografía que no enfocó correctamente y retrata al mismo haz de luz con sucesivas y cada vez más tenues repeticiones.
Dice la teoría cuántica que nada es menos concreto y particular que una partícula de materia. Según el principio de incertidumbre, es imposible determinar la exacta posición y estado de una partícula, de hecho, constantemente efectúan saltos cuánticos que le permiten estar y no estar en un punto a la misma vez y, más impresionante aún, estar en más de un punto en exactamente el mismo momento.
PD. tengo que aprender a escribir cierres, nunca pude hacerlo en letras y me temo que nunca aprenderé. Le preguntaré a mi doble cómo lo hace ella...
¿Alguna vez has conocido a alguien que es exactamente igual a un otro más? Precisamente de esto se trata la historia. Un hombre que se ve a si mismo en un chiquillo de 13 años quien, inesperadamente muere antes que él. Con la tragedia de la muerte sobreviene una aun mayor: su sucesor ya no existe más, su "yo" futuro ha muerto y con él su trascendencia, su posibilidad de inmortalidad.
Lo que podrá parecer un cuento fantástico responde, en realidad, a lo que en más de una ocasión hemos vivido (o he vivido) y he decidido nombrar "persona desplazada". La persona desplazada se sustenta en la base de que somos nada únicos y que siempre hay un otro alguien que es un "otro mismo", un yo con algunos años menos o algunos años más... o un yo hipotético, un "que hubiese pasado si..." por ejemplo, hubiese nacido en tal país, me hubiese criado en tal familia, hubiese tenido equis idioma o hubiese heredado aquel capital. Lo sé porque conocí a un yo hipotético, porque siendo todo lo recesiva que soy me he visto en, por lo menos tres personas más.
La persona desplazada es esa persona que es aquella otra. Esa aquella que demuestra ser perturbadoramente igual a otra, y deja la sensación de que son la misma, en realidad, desfasada. La fotografía que no enfocó correctamente y retrata al mismo haz de luz con sucesivas y cada vez más tenues repeticiones.
Dice la teoría cuántica que nada es menos concreto y particular que una partícula de materia. Según el principio de incertidumbre, es imposible determinar la exacta posición y estado de una partícula, de hecho, constantemente efectúan saltos cuánticos que le permiten estar y no estar en un punto a la misma vez y, más impresionante aún, estar en más de un punto en exactamente el mismo momento.
Como señaló Niels Bohr, "Aquel que no se asombra cuando se encuentra por primera vez con la teoría cuántica es que posiblemente no se ha enterado de nada".
Y si esto pasa en tan pequeñas partículas de materia, porqué no habría de pasar en las personas que somos, finalmente, materia y alguna cosa más.
Las personas desplazadas son una de las cosas que más me perturban actualmente. Por razones fácilmente explicables, pero no por eso satisfactorias, hay personas que me producen la extraña sensación de que son alguien más, solo que hace algunos años atrás.
Las razones son claras: un parecido físico, una expresión, una manera de mirar, la voz, la manera de hablar, la coincidencia en los gustos, etc. Cualquier tipo de similitud puede despertar esta sensación de que te encuentras frente a una persona desplazada.
Tengo un alumno, por ejemplo, que se parece extrañamente a un compañero que tuve en 1° medio y, a pesar del entrañable parecido físico, los gestos y la voz, comprendo perfectamente que no se trata de la misma persona. La confusión se reduce, en este caso, a una frecuente dificultad de recordar su nombre y a la frecuencia con que me tiento a llamarlo "Diego" aun tres meses después de aprender perfectamente su nombre real. Pero él no es una persona desplazada, no, es solamente una persona similar.
Las auténticas personas desplazadas tienen una pequeña gravedad. En "Una flor amarilla"el hombre desplazado nos señala que "cualquier cosa que hicieran el resultado sería el mismo, la humillación, la rutina lamentable, los años monótonos, los fracasos que van royendo la ropa y el alma, el refugio en una soledad resentida, en un bistró de barrio." Tememos por esas nuevas versiones. Nos perturba la posibilidad de que la historia se repita una y otra vez, se quiera o no, se intente o no evitarlo. No nos resignamos al determinismo, sin embargo le tememos conscientes de su posibilidad.
De esto conozco un caso. Una persona que tiene tres nombres distintos, tres edades, tres ocupaciones, tres rostros disímiles. Cuando conocí al primero no noté nada particular en él (error, pero al menos nada que presagiara su desplazamiento). Cuando conocí al segundo tardé un par de semanas en notar la relación que, sin embargo, resultaba tan evidente (la misma carrera, la misma personalidad, la misma manera de vestir, etc.). Pero cuando conocí al tercero me perturbé de verdad. Bastó nada más verlo para caer en la cuenta de que era el segundo... y un mes después saber que era, además el tercero. Y éste es el que me preocupa de verdad. Que el segundo se parezca al primero no le importa a nadie, ¿pero tres? ¿No será mucho? Además, si las teorías son ciertas y el futuro es volver al inicio y el determinismo vence sobre la voluntad, entonces el tercero lo pasará bastante mal.
Por supuesto lo anterior tiene mucho de literario en el estricto sentido de ficcionalidad (nunca ha sido mi intención escribir literariamente, porque para eso hay grandes escritores y yo soy profe y nada más). Lo he contado mucho más dramático de lo que realmente es, pero la sensación es real, la física cuántica y el cuento de Cortázar también, y las personas desplazadas tienen nombre y rostro, además.
PD. tengo que aprender a escribir cierres, nunca pude hacerlo en letras y me temo que nunca aprenderé. Le preguntaré a mi doble cómo lo hace ella...
miércoles, 8 de mayo de 2013
Ser la profe hot
Y bueno, hace años atrás habría pensado que la profe que, como decirlo sutilmente, "inquietara" a sus estudiantes debía ser una provocadora cualquiera que, por medio de un uso constante de minifaldas, hot-pants, bucaneras y escotes profundos, causara toda clase de revuelos en sus estudiantes.
Consecuentemente con mi convicción, me hice de un guardarropas relativamente formal que incluye una serie de pantalones de tela y blazers, con las tan poco seductoras blusas abotonadas. Sin embargo, el fenómeno de "la profe hot" me alcanzó aparentemente, lo cual me lleva a pensar que, al parecer el "inquietar" a los estudiantes no depende, en realidad, de la manera en que una profe se vista o se comporte.
En varios de los casos de compañeras recién salidas de la u se ha producido lo mismo, y no es que ninguna de nosotras nos estemos vistiendo de personaje porno precisamente. Así que aquí va mi teoría:
Adolescencia masculina, entre los 13 y los 18 años. Estado hormonal: caótico. Madurez cerebral para enfrentar temas relativos a sexualidad: insuficiente. Presencia de sujetos del sexo contrario: constante. Elemento de quiebre: la novedad.
Estos pobres críos se encuentran rodeados de las mismas mujeres (compañeras y profesoras) desde siempre, de modo que están relativamente acostumbrados. Ahora, ya que el caos hormonal debe liberarse de alguna manera, cualquier presencia de alguna chiquilla extraña podría ser objeto de interés. Sumemos a esto la proximidad de edad y.... voilá.
No hay que ser guapa, no hay que vestirse hot, no hay que tener "la actitud".
Lo único necesario es ser mujer, y ser nueva... y listo. Caos hormonal.
Consecuentemente con mi convicción, me hice de un guardarropas relativamente formal que incluye una serie de pantalones de tela y blazers, con las tan poco seductoras blusas abotonadas. Sin embargo, el fenómeno de "la profe hot" me alcanzó aparentemente, lo cual me lleva a pensar que, al parecer el "inquietar" a los estudiantes no depende, en realidad, de la manera en que una profe se vista o se comporte.
En varios de los casos de compañeras recién salidas de la u se ha producido lo mismo, y no es que ninguna de nosotras nos estemos vistiendo de personaje porno precisamente. Así que aquí va mi teoría:
Adolescencia masculina, entre los 13 y los 18 años. Estado hormonal: caótico. Madurez cerebral para enfrentar temas relativos a sexualidad: insuficiente. Presencia de sujetos del sexo contrario: constante. Elemento de quiebre: la novedad.
Estos pobres críos se encuentran rodeados de las mismas mujeres (compañeras y profesoras) desde siempre, de modo que están relativamente acostumbrados. Ahora, ya que el caos hormonal debe liberarse de alguna manera, cualquier presencia de alguna chiquilla extraña podría ser objeto de interés. Sumemos a esto la proximidad de edad y.... voilá.
No hay que ser guapa, no hay que vestirse hot, no hay que tener "la actitud".
Lo único necesario es ser mujer, y ser nueva... y listo. Caos hormonal.
lunes, 15 de abril de 2013
Lorca strikes again
En la vida son pocas las personas que están conformes con lo que tienen y lo que son. La gente dice que las mujeres somos todas iguales y que si tenemos el pelo negro lo queríamos rubio, y si lo tenemos liso lo queríamos crespo y si somos guatonas queremos ser flacas y que en realidad ninguna mujer se va a dejar de quejar nunca en su vida. Pues bien, no somos "las mujeres", somos todos, en realidad.
Por un lado el inconformismo es el mal necesario para un bien mayor. Si estuviéramos todos tan cómodos con todo en la vida, entonces no avanzaríamos en nada, porque ¿Cuál sería el punto?
El problema es que a fin de cuentas el inconformismo es como la orilla del río que traga y traga agua y nunca sacia su sed. ¿Querías ser más inteligente? Bueno, ahora te faltan amigos... y si lo que te faltaba era plata ahora no tienes tiempo, y si lo que querías era el tiempo, ahora te alta entretención, y si lo que querías era entretención ahora te falta sentido, y si lo que querías era sentido, ahora te falta esperanza, y si lo que querías era esperanza, ahora te falta razón, y si lo que querías era razón, ahora te falta impulsividad, y si lo que querías era impulsividad, ahora te falta estabilidad, y si lo que querías era estabilidad, ahora te sobra rutina y, en fin... la cosa es de nunca acabar, verdad?
Aunque tal vez el problema no sea ese, sino que uno sabe quién, qué le conviene y qué quiere, pero casi nunca las tres cosas son convergentes. A veces, no se, uno es malo para los deportes, quiere ser jugador de fútbol, pero le conviene estudiar leyes... y así.
Y tarde o temprano hay que elegir una de las tres cosas: soy quien soy, seré lo que quiera ser, o seré lo que me convenga más. Y elija lo que elija siempre quedará la duda: "y que tal si hubiese..."
De una mente llena de ilusiones habrá que escoger entre lo lógico, lo fácil y la ilusión y siempre iremos trastrabillando entre una decisión y otra hasta que, con un poco de suerte, podamos mirar atrás y decir "Todo calza... pollo" o no.
Bien lo sabía Lorca y obligó a la Novia de Bodas de Sangre a decirlo por el, cuando rompe a clamar diciendo:
"Yo era una mujer quemada, llena de llagas por dentro y por fuera, y tu hijo era un poquito de agua de la que yo esperaba hijos, tierra, salud; pero el otro era un río oscuro, lleno de ramas, que acercaba a mí el rumor de sus juncos y su cantar entre dientes. Y yo corría con tu hijo que era como un niñito de agua, frío, y el otro me mandaba cientos de pájaros que me impedían el andar y que dejaban escarcha sobre mis heridas de pobre mujer marchita, de muchacha acariciada por el fuego. Yo no quería, ¡óyelo bien!; yo no quería, ¡óyelo bien!. Yo no quería. ¡Tu hijo era mi fin y yo no lo he engañado, pero el brazo del otro me arrastró como un golpe de mar, como la cabezada de un mulo, y me hubiera arrastrado siempre, siempre, siempre, siempre, aunque hubiera sido vieja y todos los hijos de tu hijo me hubiesen agarrado de los cabellos!"
Yo soy la mujer quemada, el era lo conveniente, el otro el que maniataba el deseo.
Trabajo, carrera, familia, sexo, residencia, amigos, romance, colegas, inversiones, todos, todos por una razón u otra nos hemos partido en tres y preguntado ¿Por qué lo hice todo al revés?
En ese momento hay que prender el computador, meter un DVD y ver Valiente, esperar a que, cuando los niveles hormonales se normalicen, mirar alrededor no sea doloroso y podamos decir con calma "Todo va bien".
Por un lado el inconformismo es el mal necesario para un bien mayor. Si estuviéramos todos tan cómodos con todo en la vida, entonces no avanzaríamos en nada, porque ¿Cuál sería el punto?
El problema es que a fin de cuentas el inconformismo es como la orilla del río que traga y traga agua y nunca sacia su sed. ¿Querías ser más inteligente? Bueno, ahora te faltan amigos... y si lo que te faltaba era plata ahora no tienes tiempo, y si lo que querías era el tiempo, ahora te alta entretención, y si lo que querías era entretención ahora te falta sentido, y si lo que querías era sentido, ahora te falta esperanza, y si lo que querías era esperanza, ahora te falta razón, y si lo que querías era razón, ahora te falta impulsividad, y si lo que querías era impulsividad, ahora te falta estabilidad, y si lo que querías era estabilidad, ahora te sobra rutina y, en fin... la cosa es de nunca acabar, verdad?
Aunque tal vez el problema no sea ese, sino que uno sabe quién, qué le conviene y qué quiere, pero casi nunca las tres cosas son convergentes. A veces, no se, uno es malo para los deportes, quiere ser jugador de fútbol, pero le conviene estudiar leyes... y así.
Y tarde o temprano hay que elegir una de las tres cosas: soy quien soy, seré lo que quiera ser, o seré lo que me convenga más. Y elija lo que elija siempre quedará la duda: "y que tal si hubiese..."
De una mente llena de ilusiones habrá que escoger entre lo lógico, lo fácil y la ilusión y siempre iremos trastrabillando entre una decisión y otra hasta que, con un poco de suerte, podamos mirar atrás y decir "Todo calza... pollo" o no.
Bien lo sabía Lorca y obligó a la Novia de Bodas de Sangre a decirlo por el, cuando rompe a clamar diciendo:
"Yo era una mujer quemada, llena de llagas por dentro y por fuera, y tu hijo era un poquito de agua de la que yo esperaba hijos, tierra, salud; pero el otro era un río oscuro, lleno de ramas, que acercaba a mí el rumor de sus juncos y su cantar entre dientes. Y yo corría con tu hijo que era como un niñito de agua, frío, y el otro me mandaba cientos de pájaros que me impedían el andar y que dejaban escarcha sobre mis heridas de pobre mujer marchita, de muchacha acariciada por el fuego. Yo no quería, ¡óyelo bien!; yo no quería, ¡óyelo bien!. Yo no quería. ¡Tu hijo era mi fin y yo no lo he engañado, pero el brazo del otro me arrastró como un golpe de mar, como la cabezada de un mulo, y me hubiera arrastrado siempre, siempre, siempre, siempre, aunque hubiera sido vieja y todos los hijos de tu hijo me hubiesen agarrado de los cabellos!"
Yo soy la mujer quemada, el era lo conveniente, el otro el que maniataba el deseo.
Trabajo, carrera, familia, sexo, residencia, amigos, romance, colegas, inversiones, todos, todos por una razón u otra nos hemos partido en tres y preguntado ¿Por qué lo hice todo al revés?
En ese momento hay que prender el computador, meter un DVD y ver Valiente, esperar a que, cuando los niveles hormonales se normalicen, mirar alrededor no sea doloroso y podamos decir con calma "Todo va bien".
lunes, 8 de abril de 2013
Profes... pobres pero poderosos
Para los que no saben, soy una persona adulta. Que querrá decir con esto, se preguntarán ustedes. Bueno, me levanto todos los días a las 6 llego al colegio a las 7.30, esta vez no para hacer como que aprendo, sino para enseñar. En el colegio voy a hacer clases, invento pruebas, las corrijo, pongo notas, anoto en el libro a los que se portan mal, hago callar a la gente cuando dicen algo, pero no es chistoso, en fin, me convierto en una dictadora. Y de alguna manera u otra me sobrepongo al sueño día a día y después de una cantidad razonable de jornadas aparece una suma de dinero poco cuantiosa en mi cuenta del banco. Es decir, trabajo.
Y no tengo un trabajo cualquiera...
Soy profesora.
Soy profe...
la vieja...
La vieja de lenguaje.
Y sopesando todos los pros y contras, en realidad, soy bastante feliz. Los chicos dicen y hacen estupideces que me hacen reír y de vez en cuando aparecen con alguna genialidad que ilumina el día. Además, por cercanía de edad es divertido "jugar al profe" en horas de clases y tratarlos como cualquier otra sabandija el resto del tiempo.
Pero vamos a lo que nos convoca.
Recientemente he descubierto que, si bien los profesores no gozamos de un poder económico-adquisitivo que nos sitúe en el vértice superior de la pirámide social, tenemos un súperpoder que ya querrían los grandes empresarios de este país (si es que no lo tienen ya): creamos realidad.
¡Fíjense!
Tengo alumnos en 7° básico que están más perdidos que cuico en Lampa. No saben mucho de lo que tengo que enseñarles (ese es el punto de enseñarle algo a alguien, no?) y aceptan con una fe ciega todo lo que sus amados (y amedrentadores) profesores de media les enseñan.
¿Qué el emisor es el que manda el mensaje? ¡Aprendido!
¿Qué Chile está entre los paralelos 17°29' y 56°32' Sur? ¡Así sea!
¿Qué Roman Jackobson inventó el esquema comunicativo? ¡Aleluya!
¿Qué la hipotenusa al cuadrado es igual a la suma del cuadrado de los catetos? ¡Alabado sea el altísimo!
¿Qué Bohr descubrió la configuración electrónica? ¡Amén!
Y en fín. Todo lo que decimos es regla, la regla se aprende y lo que se aprende se cuenta.
¿Alguien había pensado alguna vez el potencial de este súperpoder?
Imaginemos lo siguiente. Entra el 7° básico y deben leer (por alguna razón desconocida) el "Romance de la luna luna" de Federico García Lorca. Alguno de ellos me pregunta ¿Quién es este señor? y yo osadamente le respondo "Es un uruguayo que murió hace 8 años y que le gustaba escribir sobre la influencia del rock pop argentino sobre las grandes temáticas latinoamericanas por medio de la figura del gitano en España"
VOILÁ!!
Nadie nunca notaría mi mentira y los chicos crecerían pensando que Lorca es Argentino y que el niño del romance representaba a... no se... Cerati. Y así generación tras generación enseñaría esto hasta que la información se difundiera everywhere y lentamente Lorca, la Guerra Civil Española, la xenofobia, la muerte y la luna lunera quedarían en el olvido.
Y tal vez "It scaled quickly" pero si fuera lo suficientemente carismática... ¿por qué no?
Además, no es tan distinto a una de las principales funciones que ha tenido la educación dentro de las escuelas durante siglos. Escuela y estado siempre han tenido una vinculación media siniestra. ¿Qué enseñamos? Lo que está en el currículum nacional. ¿Y quién lo determina? Pues, un equipo de especialistas. ¿Y quién los escoge a ellos? El gobierno de turno. ¿Y por qué ellos? Porque comparten ideología. De modo que el currículum no solo prescribe los contenidos a enseñar en la educación formal, sino también un montón de contenido ideológico que se transmite de año en año, pero en una escala mucho más global que mi plan maligno de malgastar a Lorca.
Así que bueno, ni modo. Los profes no ganamos mucha plata, eso bien lo sabe todo mundo, pero si tenemos nuestra cuotita de delirio de poder.Y el que no me crea... pregúntele si Crepúsculo es literatura o no a mi 8°... explotarán sus mentes y sus traseros.
sábado, 17 de noviembre de 2012
soy pesima
No se como tener amigos. Soy seca para varias cosas, pero si apesto en algo es precisanente para tener amigos. Es como cuando las personas, por mas que lo intenten siguen quemando los tallarines, pero mas personal.
Es peluo igual porque, segun dicen, los amigos son, junto a la familia, las redes mas importantes en la vida de una persona, pero al parecer nunca me enterare. Lo bueno es que al menos no entiedo mucho de lo que me estoy perdiendo.
Existen pruebas empiricas para comprobar lo que estoy diciendo. Por ejemplo, todas, y sin excepcion, todas las amistades importantes que he tenido en la vida, se han extinguido en un plazo maximo de dos años. Los amigos del jardin, los amigos del colegio de la basica, los amigos de mi primer año de media, los amigos del colegio del que sali, los amigos de la iglesia, los amigos de retiro, etc. La unica excepxion hasta ahora son mis amigos de letras, pero es muy temprano aun para cantar victoria.
Mi teoria es que de niña pase por mas cambios de los que mi caracter sedentario podia soportar, de modo que algo fallo en mi comprension del arraigo. En cambio, desarrolle una inteligencia interpersonal selectiva, que solo se manifiesta en el contexto inmediato, en relaciones utilitarias.
Sea como sea, termino por arruinarlo todo siempre. A veces de mero descuido, a veces con metidas de patas importantes.
A algunos de mis amigos se los adverti. "No se cuidar relaciones" les dije, y me prometieron que ellos se harian cargo, pero con este grado de retroalimentacion tan escaso, entiendo perfectamente que hayan desistido.
A veces sueño con los que fueron mis amigos. Sueño que nos reencontramos y que les pido perdon y que volvemos a ser parte de la vida del otro. Mientras sueño, sueño feliz, pero cuando despierto lo hago con una sensacion de encierro que me parece insoportable. Siento ganas de irme, siento ganas de huir. Miro mi historia y lo veo todo viciado. Me siento acorralada por mis decisiones y solo quiero huir, vender todo, hacer una maleta e irme del pais a un ligar donde todo sea nievo y fresco.
Lo he pensado muchas veces, pero me falta coraje.Ademas, huir es algo que solo hacen los cobardes, verdad?... verdad?...
sábado, 6 de octubre de 2012
Cruela de Vil es una santa en comparación...
El otro día seguí a alguien solo para hacerlo sufrir. Por razones que desconozco existen algunas personas que se sienten extrañamente intimidadas por mi, puede ser porque grito mucho, o porque le tienen miedo a las cabezas incendiadas, o porque soy esplendorosamente sensual (sih.... claro), el asunto es que (no es primera vez que me pasa) algunas personas me temen y huyen de mi presencia.
Esta vez me pasó algo parecido. Un crío de la U huye de mi sin razón aparente... tampoco es como que me interese mucho su vida personal, así que en general pasa inadvertido, pero el otro día una especie de maldad extrema me invadió el alma y me dieron unas ganas enormes de ver sufrir al pobre crío. Así que, cuando iba saliendo, vi que el crío iba caminando normalmente adelante mío... hasta que me vio y empezó a apurar el paso. En general habría pensado "ah ya..." y habría continuado con mi vida, pero esta vez decidí torturarlo... y perseguirlo. Y de vez en cuando miraba para atrás, y caminaba más rápido y más rápido y más rápido... hasta que bueno, cargué la bip.
Pero en fin, fue divertido.
O soy muy perseguida.
equis de
Esta vez me pasó algo parecido. Un crío de la U huye de mi sin razón aparente... tampoco es como que me interese mucho su vida personal, así que en general pasa inadvertido, pero el otro día una especie de maldad extrema me invadió el alma y me dieron unas ganas enormes de ver sufrir al pobre crío. Así que, cuando iba saliendo, vi que el crío iba caminando normalmente adelante mío... hasta que me vio y empezó a apurar el paso. En general habría pensado "ah ya..." y habría continuado con mi vida, pero esta vez decidí torturarlo... y perseguirlo. Y de vez en cuando miraba para atrás, y caminaba más rápido y más rápido y más rápido... hasta que bueno, cargué la bip.
Pero en fin, fue divertido.
O soy muy perseguida.
equis de
martes, 18 de septiembre de 2012
dieciosho siendo fome
Holaaaaaaa! bueno bueno bueno, como todos ustedes se habran dado cuenta nos encontramos de lleno celebrando las fiestas patrias, lo que significa un feriado monumental que abarca desde el viernes pasado hasra el proxino domingo, vale decir ocho monumentales dias de descanso, cueca y juerga. Ahora bien, descanso, cueca y juerga puede parecer un panorama mas que envidiable para muchos, pero como bien ya saben, desde los 19 años que me parezco mas a una señora vieja dueña de casa que a la veinteañera que soy. Y ni siquera me gusta mucho la carne... Asi que fuera de la chicha y los dias de descanso, hasta ahora el 18 ha sido mas que nada cocinar, cocinar y cocinar. como diria el famoso opinologo... fome fome fome, lero lero lero. Bueno, para los que disfrutan tomar, chupen como locos, y a los que les gusts la carne, coman hasta que se les salga por las orejas. A todos los demas... felices fiestas patrias
sábado, 30 de junio de 2012
Concepción
Bueno, como ya todos saben (o deberían saber), mi lindo y cursi pololo vive en Concepción... ciudad de la región del Vioh zi (Biobio). Y como estamos pololeando, nos pasa una cosa súper rara, como que nos dan ganas de vernos derrepente, así que debemos viajar 6 horas (630 km.) más o menos cada 3 semanas para pasar un par de días juntos y... comer pizza... cocinar pie de limón y ponernos melosos un rato. La cosa es que tras 15 meses de relación creo tener una panorámica bastante completa sobre las tradiciones y costumbres de estas exóticas tierras al sur del planeta (aunque es la mitad geográfica, pero filo)... que procedo a contar.
Si tuviese que definir la ciudad en una palabra diría lo siguiente: MENTIRAS
alto... ¿Mentiras?
¡SI!... ¡Mentiras!
No porque sea una ciudad de mentirosos, si no porque todo lo que sabíamos de ella sin haber ido nunca... bueno, era mentira. A continuación voy a desmentir alguno de estos mitos, al más puro estilo Mythbusters:
1-Que la vida es más tranquila: FALSO, la gente esta igual o más estresada que en Santiago porque, además de que tienen que trabajar lo mismo, hay más cesantía.
2-Que las personas son más calmadas y amables: FALSO cuando camino por el centro de Santiago camino rápido y con el bolso abrazado para que no me roben, pero al menos no choco con nadie. Cuando camino por el centro de Conce choco con todo el mundo y hasta pierdo de vista al Polo (y eso que andamos de la mano siempre). No estoy aun adaptada al ritmo de caminata de los penquistas.
3-Que hay más naturaleza y en general es más limpio. FALSO Bueno... exceptuando por la ausencia casi absoluta de nuestra querida y siempre presente nube de smog... es bastante parecido a Maipú, excepto porque no es tan fértil... vale decir, en invierno está siempre todo húmedo así que aparece el famoso "musguito en la piedra" de Violeta Parra, pero en verano... es más bien normal. Y respecto a la limpieza y todo eso, no pasa nada, los basureros en las calles prestan la misma utilidad que en Santiago: nula.
4-Que llueve todo el año y en invierno sobre todo, pueden pasar tres semanas en que no se ve el cielo... ABSOLUTAMENTE FALSO. Concepción, en realidad, tiene un clima bastante agradable. En verano hace menos calor y hay siempre un vientecito rico. En invierno hace menos frío, pero hay una humedad que te la encargo... llueve?... si, llueve... harto... pero nica tres semanas seguidas. A todo reventar llueve 3 días sin parar, pero en general o amanece despejado o anochece despejado, así que el cielo se ve bastante (y mucho, mucho más azul... además tiene unas nubes preciosas).
5-Que está menos congestionado todo y la calidad de vida es mejor. HIPER-ULTRA-SUPER-Y-MAGNÍFICAMENTE-FALSÍSIMO. Y esta es la mentira más grande de todas. Respecto a transporte, es terrible... en Santiago, es cierto, las micros van llenísimas y el metro peor, pero por lo menos paran. En Conce los paraderos son un mito urbano y los micreros paran donde se les antoje... y el pase escolar... uf... al parecer allá TNE no significa nada porque cuando he intentado pagar tarifa escolar he escuchado incluso "Pero esa tarjeta de Santiago no le sirve acá... ¿y pá que viene pa acá?"... en mala (y me tuve que bajar de la micro). Además... en Conce hay de todo... pero una cosa de cada, lo que nos lleva a la segunda mayor característica de la ciudad...
Y si tuviera que elegir un emblema, un slogan para dar a conocer la Ciudad al resto del mundo mostraría algo así:
¿Qué tal?
Ya se, ya se... la gran pregunta aquí es... ¡PERO POR QUÉ!
Bueno, como hay de todo, pero una cosa de cada... y la ciudad es bastante grande, para cada cosa que uno quiere hacer... hay cientos de otras personas con la misma idea, por lo que la mejor alternativa es siempre... no hacer lo primero que se te ocurre.
y cuando es fin de semana largo (que es en general cuando viajo) uf... seiscientas veces peor.
Ejemplificaré.
Cumplíamos nada más y nada menos que un año y un mes de pololein (si, media insignificante la fecha, pero filo) y con el Polo tuvimos la brillante idea de ir al cine. En Concepción... el único cine que hay... está en el único mall que hay... dónde también está el único patio de comidas, el único burger king, el único bowling, el único bravísimo, el único happyland (que lo crean o no, es una de las mayores diversiones disponibles), y un montón de otros "únicos" que dan como resultado un colapso absoluto todos los fines de semana.
Así que, ni modo... queríamos ver Los vengadores (quién no, por Dios) y, para no tener que hacer cola... llegamos como a las 10 a comprar las entradas... y ya había cola... mucha cola, para ser exactos (xD). Hicimos fila por poco más de una hora para poder comprar las entradas. Si... como veintisiete días después del estreno de la película... hicimos hora y tanto de cola para comprar las entradas ¿Que tal? Bueno... hicimos el resto de nuestros planes durante el día, porque teníamos entradas para la función de las 7, arpox. así que fuimos al subway (ÚNICO subway de toda la región del Biobio, recientemente inaugurado) conversamos un montón y.. bueno, cosas de pololos... y llegamos como a las 5 al mall para tener buenos asientos (y porque necesitaba... desesperadamente... ir al baño). Nos reímos por lo exagerados que eramos por llegar dos horas antes a una película que se había estrenado hace más de 20 días... PERO NOOO ya había un par de personas esperando para ver la misma película... más los que entraban antes... más los que estaban tratando de comprar entradas... un desastre. Era, para que se hagan una idea, como el metro Tobalaba en hora punta. HEA-VY.
y vimos a película
y tuve que hacer cola para ir al baño (2 veces)
En Fin... y así es esta linda ciudad. Es linda, en realidad, se ve el cielo, hay estrellas, el verde te sale hasta en el pelo, y hay grandes y bellas y lindas personas (Entre las cuales, mi pololo es el big boss.... corazones, arcoiris, unicornios, escarchitas, estrellas, ositos, gatitos y otras cosas cursis para ti)... pero que hay que hacer colas... hay que hacer colas.
Así que si quieren ir a visitarla... o esperan que inauguren los otros 3 malls en construcción... o prepárense para perder HORAS esperando por todo. Al menos con buena compañía el lento ritmo del tiempo al hacer filas... incluso se agradece.
Amores para todos!
y...
una foto de lo que realmente paso (para que me crean)
Adiós!
Si tuviese que definir la ciudad en una palabra diría lo siguiente: MENTIRAS
alto... ¿Mentiras?
¡SI!... ¡Mentiras!
No porque sea una ciudad de mentirosos, si no porque todo lo que sabíamos de ella sin haber ido nunca... bueno, era mentira. A continuación voy a desmentir alguno de estos mitos, al más puro estilo Mythbusters:
1-Que la vida es más tranquila: FALSO, la gente esta igual o más estresada que en Santiago porque, además de que tienen que trabajar lo mismo, hay más cesantía.
2-Que las personas son más calmadas y amables: FALSO cuando camino por el centro de Santiago camino rápido y con el bolso abrazado para que no me roben, pero al menos no choco con nadie. Cuando camino por el centro de Conce choco con todo el mundo y hasta pierdo de vista al Polo (y eso que andamos de la mano siempre). No estoy aun adaptada al ritmo de caminata de los penquistas.
3-Que hay más naturaleza y en general es más limpio. FALSO Bueno... exceptuando por la ausencia casi absoluta de nuestra querida y siempre presente nube de smog... es bastante parecido a Maipú, excepto porque no es tan fértil... vale decir, en invierno está siempre todo húmedo así que aparece el famoso "musguito en la piedra" de Violeta Parra, pero en verano... es más bien normal. Y respecto a la limpieza y todo eso, no pasa nada, los basureros en las calles prestan la misma utilidad que en Santiago: nula.
4-Que llueve todo el año y en invierno sobre todo, pueden pasar tres semanas en que no se ve el cielo... ABSOLUTAMENTE FALSO. Concepción, en realidad, tiene un clima bastante agradable. En verano hace menos calor y hay siempre un vientecito rico. En invierno hace menos frío, pero hay una humedad que te la encargo... llueve?... si, llueve... harto... pero nica tres semanas seguidas. A todo reventar llueve 3 días sin parar, pero en general o amanece despejado o anochece despejado, así que el cielo se ve bastante (y mucho, mucho más azul... además tiene unas nubes preciosas).
5-Que está menos congestionado todo y la calidad de vida es mejor. HIPER-ULTRA-SUPER-Y-MAGNÍFICAMENTE-FALSÍSIMO. Y esta es la mentira más grande de todas. Respecto a transporte, es terrible... en Santiago, es cierto, las micros van llenísimas y el metro peor, pero por lo menos paran. En Conce los paraderos son un mito urbano y los micreros paran donde se les antoje... y el pase escolar... uf... al parecer allá TNE no significa nada porque cuando he intentado pagar tarifa escolar he escuchado incluso "Pero esa tarjeta de Santiago no le sirve acá... ¿y pá que viene pa acá?"... en mala (y me tuve que bajar de la micro). Además... en Conce hay de todo... pero una cosa de cada, lo que nos lleva a la segunda mayor característica de la ciudad...
Y si tuviera que elegir un emblema, un slogan para dar a conocer la Ciudad al resto del mundo mostraría algo así:
¿Qué tal?
Ya se, ya se... la gran pregunta aquí es... ¡PERO POR QUÉ!
Bueno, como hay de todo, pero una cosa de cada... y la ciudad es bastante grande, para cada cosa que uno quiere hacer... hay cientos de otras personas con la misma idea, por lo que la mejor alternativa es siempre... no hacer lo primero que se te ocurre.
y cuando es fin de semana largo (que es en general cuando viajo) uf... seiscientas veces peor.
Ejemplificaré.
Cumplíamos nada más y nada menos que un año y un mes de pololein (si, media insignificante la fecha, pero filo) y con el Polo tuvimos la brillante idea de ir al cine. En Concepción... el único cine que hay... está en el único mall que hay... dónde también está el único patio de comidas, el único burger king, el único bowling, el único bravísimo, el único happyland (que lo crean o no, es una de las mayores diversiones disponibles), y un montón de otros "únicos" que dan como resultado un colapso absoluto todos los fines de semana.
Así que, ni modo... queríamos ver Los vengadores (quién no, por Dios) y, para no tener que hacer cola... llegamos como a las 10 a comprar las entradas... y ya había cola... mucha cola, para ser exactos (xD). Hicimos fila por poco más de una hora para poder comprar las entradas. Si... como veintisiete días después del estreno de la película... hicimos hora y tanto de cola para comprar las entradas ¿Que tal? Bueno... hicimos el resto de nuestros planes durante el día, porque teníamos entradas para la función de las 7, arpox. así que fuimos al subway (ÚNICO subway de toda la región del Biobio, recientemente inaugurado) conversamos un montón y.. bueno, cosas de pololos... y llegamos como a las 5 al mall para tener buenos asientos (y porque necesitaba... desesperadamente... ir al baño). Nos reímos por lo exagerados que eramos por llegar dos horas antes a una película que se había estrenado hace más de 20 días... PERO NOOO ya había un par de personas esperando para ver la misma película... más los que entraban antes... más los que estaban tratando de comprar entradas... un desastre. Era, para que se hagan una idea, como el metro Tobalaba en hora punta. HEA-VY.
y vimos a película
y tuve que hacer cola para ir al baño (2 veces)
En Fin... y así es esta linda ciudad. Es linda, en realidad, se ve el cielo, hay estrellas, el verde te sale hasta en el pelo, y hay grandes y bellas y lindas personas (Entre las cuales, mi pololo es el big boss.... corazones, arcoiris, unicornios, escarchitas, estrellas, ositos, gatitos y otras cosas cursis para ti)... pero que hay que hacer colas... hay que hacer colas.
Así que si quieren ir a visitarla... o esperan que inauguren los otros 3 malls en construcción... o prepárense para perder HORAS esperando por todo. Al menos con buena compañía el lento ritmo del tiempo al hacer filas... incluso se agradece.
Amores para todos!
y...
una foto de lo que realmente paso (para que me crean)
Adiós!
lunes, 18 de junio de 2012
Crazy for makeup
Si hay alguna razón por la que me gustaría ser carretera... es porque se pueden hacer cosas mas extravagantes con el propio rostro sin que nadie te diga nada.
En serio, las series, las películas, incluso los comerciales, han ido formando en mi mente la idea de que todo puede ser bello... infinitamente bello si tienes amigos guapos, en un departamento cool y si te vistes bien.
Problema... Sex and the city no es la vida real y... en la vida real uno usa jeans, una polera, zapatillas de lona , el pelo tomado y, sobre todo, en tu cara, poco más hay que rimel. Y esa soy yo, porque si no fuera porque mis pestañas son transparentes tal vez ni siquiera usaría rimel...
Además... con mis amigos, en vez de cosmopolitan tenemos tacos y en vez de un depto de lo más glamoroso está... la casa de mis papis.
La cosa es que si hay algo a lo que soy adicta en la vida es al maquillaje. Me encanta, me fascina. Cuando me llega un poco de plata en o primero que pienso es en que producto será más urgente para mi colorín rostro ¿Un corrector? ¿Una base? ¿Un pack de sombras? ¿Un delineador? (la respuesta suele ser un esmalte de uñas porque... valen $990).
Si fuera por mi, me arracaría con todo el sueldo a una farmacia y me compraría todos los tipos de todo que existan.
Problema 1: hay que usar la plata para... cientos de otras cosas más urgentes y más necesarias
Problema 2: soy demasiado paliducha como para las cosas de farmacia. Hasta el iluminador me queda demasiado oscuro.
Problema 3: idefectiblemente termino con horrores de cargo de conciencia.
Problema 4: no... creo que eso es todo...
Bueno. El punto lo soluciono con una adicción absoluta a los tutoriales de maquillaje de youtube. Tengo mis favoritos: pixiwo, kandeej y los de loreal. Lo más divertido de todo es que de vez en cuando trato de imitarlos... pero en vez de mac uso maybelline, en vez de bobby brown tengo avon y en vez de cover girl le lleva jordana. ¿Ordinaria, cierto?
Y el peor problema de la vida (DE LA VIDAAAA!!!) es que a la calle uno solo puede salir con máscara de pestañas y delineador o sombra. Nada más.... y los kilos y kilos de cajitas que uno va acumulando cumpleaños tras cumpleaños, pues bien... siguen ahí hasta el año tres mil.
Tengo un pack de brillos labiales de petrizzo desde... hace once años....
Y seguirán esperando, eternamente, hasta que me vuelva loca y extravagante... o hasta que me importe un comino salir a la calle con los párpados teñidos de turquesa.
Como sea... amo el maquillaje y los milagros que hace con las caras de la gente... y me comprometo solemnemente a gastarme un 50% de mi segundo sueldo en salir de Mac con todo y más.
(El primer sueldo se invierte en familia y amigos, como es tradición).
Y si me encuentran muy superficial, que tanto... metanse en sus vidas mejor si son tan mucho más interesantes que la mia y dejense de sapear.
O, como dice el evangelio según Tomás Aguilar: pa que mirai la pestaña en el ojo ajeno si tení un poste de luz metido en el tuyo.
... O es muy tonto lo que estoy diciendo?
En serio, las series, las películas, incluso los comerciales, han ido formando en mi mente la idea de que todo puede ser bello... infinitamente bello si tienes amigos guapos, en un departamento cool y si te vistes bien.
Problema... Sex and the city no es la vida real y... en la vida real uno usa jeans, una polera, zapatillas de lona , el pelo tomado y, sobre todo, en tu cara, poco más hay que rimel. Y esa soy yo, porque si no fuera porque mis pestañas son transparentes tal vez ni siquiera usaría rimel...
Además... con mis amigos, en vez de cosmopolitan tenemos tacos y en vez de un depto de lo más glamoroso está... la casa de mis papis.
La cosa es que si hay algo a lo que soy adicta en la vida es al maquillaje. Me encanta, me fascina. Cuando me llega un poco de plata en o primero que pienso es en que producto será más urgente para mi colorín rostro ¿Un corrector? ¿Una base? ¿Un pack de sombras? ¿Un delineador? (la respuesta suele ser un esmalte de uñas porque... valen $990).
Si fuera por mi, me arracaría con todo el sueldo a una farmacia y me compraría todos los tipos de todo que existan.
Problema 1: hay que usar la plata para... cientos de otras cosas más urgentes y más necesarias
Problema 2: soy demasiado paliducha como para las cosas de farmacia. Hasta el iluminador me queda demasiado oscuro.
Problema 3: idefectiblemente termino con horrores de cargo de conciencia.
Problema 4: no... creo que eso es todo...
Bueno. El punto lo soluciono con una adicción absoluta a los tutoriales de maquillaje de youtube. Tengo mis favoritos: pixiwo, kandeej y los de loreal. Lo más divertido de todo es que de vez en cuando trato de imitarlos... pero en vez de mac uso maybelline, en vez de bobby brown tengo avon y en vez de cover girl le lleva jordana. ¿Ordinaria, cierto?
Y el peor problema de la vida (DE LA VIDAAAA!!!) es que a la calle uno solo puede salir con máscara de pestañas y delineador o sombra. Nada más.... y los kilos y kilos de cajitas que uno va acumulando cumpleaños tras cumpleaños, pues bien... siguen ahí hasta el año tres mil.
Tengo un pack de brillos labiales de petrizzo desde... hace once años....
Y seguirán esperando, eternamente, hasta que me vuelva loca y extravagante... o hasta que me importe un comino salir a la calle con los párpados teñidos de turquesa.
Como sea... amo el maquillaje y los milagros que hace con las caras de la gente... y me comprometo solemnemente a gastarme un 50% de mi segundo sueldo en salir de Mac con todo y más.
(El primer sueldo se invierte en familia y amigos, como es tradición).
Y si me encuentran muy superficial, que tanto... metanse en sus vidas mejor si son tan mucho más interesantes que la mia y dejense de sapear.
O, como dice el evangelio según Tomás Aguilar: pa que mirai la pestaña en el ojo ajeno si tení un poste de luz metido en el tuyo.
... O es muy tonto lo que estoy diciendo?
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